Enrique de Moreta: “Con la IA no esperes a que la transformación llegue: mejor súbete al tren que esperar en el andén a ver si pasa”
A los trabajadores se les repite constantemente que pronto serán reemplazados por inteligencia artificial, generando efectos psicológicos devastadores en la salud mental de millones de personas. Investigaciones recientes revelan que el malestar emocional vinculado a esta incertidumbre laboral se ha convertido en un problema crítico que nadie puede ignorar. La preocupación sobre el desplazamiento laboral ha alcanzado niveles sin precedentes en los últimos años. El 71 por ciento de los estadounidenses teme que la inteligencia artificial pueda eliminar millones de puestos de trabajo. Este sentimiento se replica en Europa, donde trabajadores españoles y de otros países experimentan una ansiedad generalizada sobre el futuro de sus carreras profesionales.
Sin embargo, las cifras globales muestran una paradoja interesante. El Foro Económico Mundial anunció en enero de 2025 un incremento de 78 millones de nuevos puestos de trabajo para 2030, resultado de la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial. Esta perspectiva más optimista contrasta con los sentimientos de vulnerabilidad que expresan muchos empleados. La realidad es que aunque existan oportunidades futuras, los trabajadores de hoy enfrentan una brecha temporal de seguridad que genera estrés psicológico inmediato.