EN VEZ DE LEER EL HORÓSCOPO, LEAN ESTO (Les será más útil)
Llevamos años entretenidos con debates de salón mientras EEUU, China y Rusia juegan a las grandes ligas. Nos vendieron que la historia había terminado, que la guerra era cosa del pasado y que con “valores” y “ayudas sociales” bastaba. Mentira. La historia volvió, y viene con robots, misiles y facturas de la luz.
Primero nos quitaron la energía. Dependíamos del gas ruso barato. Voló.
Después nos quitaron la industria. Deslocalizamos fábricas a China porque salía más barato. Ahora ellos nos venden los coches eléctricos y las baterías, y en cinco años habrán aniquilado nuestra industria automovilística.
El coche es el último bastión. Si lo perdemos, perdemos Alemania. Y sin Alemania, no hay Europa. Son millones de empleos cualificados y el 10 % de nuestras exportaciones. Cuando eso caiga, cae el PIB, cae la recaudación y con ella el Estado de Bienestar.
La prueba ya la tenemos: Porsche, la marca icónica, tuvo en 2025 la mayor caída de ventas en 16 años y su beneficio operativo se desplomó un 93 %. Si no fuera por el grupo VW detrás, estaría en números rojos. Esto no es crisis. Es aniquilación.
Ahora nos quieren quitar la defensa. EEUU ya lo dice sin disimular: “páguense ustedes su seguridad”. Y tiene razón. Llevamos 70 años viviendo bajo el paraguas americano mientras destinábamos el dinero a otra cosa.
La prueba más reciente es el Estrecho de Ormuz. Trump acaba de declarar que, después de “derrotar a Irán”, lo convertirá en “territorio de Estados Unidos”. Ningún barco pasará si ellos no quieren. Un chokepoint por el que circula una parte crítica del petróleo mundial, y Europa no tiene ni voz ni voto. Solo factura. Eso no es alianza. Es subordinación.
El resultado es el que estamos viendo: una Europa rica en museos y pobre en poder. Una “rémora” que sirve para consumir, pero no para decidir.
Y mientras tanto, el reloj de la automatización corre. Los humanoides ya están en las fábricas. Los algoritmos ya escriben, diseñan y atienden. ¿Qué va a pasar cuando el robot sea más barato que tu sueldo?
Te dirán: “tranquilo, renta básica”. ¿Renta básica con qué? ¿Con dinero impreso? El dinero sin fábricas, sin energía y sin comida detrás no vale nada. Es papel. Es Argentina.
Si no producimos, no hay sueldos. Si no hay sueldos, no hay consumo. Si no hay consumo, se cae la economía. Y si se cae la economía con un Estado de Bienestar que no podemos pagar y sin ejército para contener el descontento… ya saben cómo acaba la película. Inestabilidad. Turba. Caos.
China no es tonta. No nos va a invadir. Nos va a vender. Nos va a vender mientras podamos comprar. Y cuando no podamos comprar, nos anulará. Y con el dinero que nosotros les pagamos van a seguir comprando nuestra deuda para apropiarse de nosotros.
Ellos producen, nosotros consumimos. Ellos piensan a 20 años, nosotros a 4, hasta las próximas elecciones.
EEUU tampoco es nuestro padre. Es nuestro socio. Y un socio, cuando ve que no aportas, te aparta. Ya están negociando directamente con Marruecos, con Arabia, con India. ¿Para qué quieren una Europa dividida y dependiente cuando pueden tratar con quien sí manda en su región?
Y hay un último pilar que sostiene a EEUU: el dólar. El petróleo se compra en dólares desde hace 50 años. Por eso EEUU puede imprimir deuda infinita y el mundo la traga. Pero eso se acaba. China ya está comprando petróleo a Rusia, Irán y Arabia en yuanes. Están impulsando energías alternativas para que el mundo dependa menos del petróleo. El día que el petróleo deje de cotizarse masivamente en dólares, Estados Unidos pierde su privilegio más poderoso. Y quien se lo queda son los chinos.
Por eso el único camino es el que nadie quiere nombrar porque duele: un shock.
1. Disciplina: Servicio militar o cívico obligatorio. Para crear cultura de defensa, cohesión y tener gente preparada cuando las cosas se pongan feas. Israel lo hace. Suiza lo hace. No son potencias bananeras.
2. Educación: Dejar de formar “titulados” y empezar a formar ingenieros, técnicos, gente que sepa hacer cosas con las manos y con la cabeza. Como hace China. Si no sabes fabricar, serás siempre cliente.
3. Prioridades: Quitar subvenciones que no construyen futuro y meter todo ese dinero en I+D, energía nuclear, industria y defensa. Dejar de comprar y empezar a inventar.
4. Geopolítica: El único bloque que puede parar a China es EEUU + Europa + Rusia + India. Suena a locura y lo es, en parte. Hay heridas abiertas, desconfianza histórica y contradicciones profundas. Pero es matemática pura. Separados nos comen uno a uno. Juntos somos el 60 % del PIB mundial. O hacemos el esfuerzo brutal de encontrar un interés común, o dentro de quince años China habrá ganado la partida por defecto. No hay tercera vía.
¿Es tarde? Casi. La ventana se cierra. En 10-15 años los robots habrán decidido quién trabaja y quién no. En 10-15 años China habrá decidido quién manda en los mares y quién no.
No se trata de ser pesimistas. Se trata de ser adultos.
Un horóscopo te dice que “Mercurio está retrógrado y ten cuidado con el dinero”.
La realidad te dice que si no cambiamos ya, dentro de 15 años Europa será un parque temático bonito, con buen clima, donde los americanos y los chinos vienen de vacaciones y nosotros les servimos las cañas… siempre y cuando nos las quieran pagar, porque probablemente les perteneceremos.
La guerra no está perdida. Pero está a punto.
Cuando un país en la edad tecnológica piensa que fomentar la identidad de sexos es progreso, con toda seguridad será absorbido por una potencia más pragmática.
Así que guarden el horóscopo. Y empiecen a leer balances, presupuestos de defensa y planes industriales.
Si hay algún partido político que proponga esto, vótenlo sin dudar, sin importar si es de derechas o de izquierdas: es el único que les podrá salvar.
Porque lo que está en juego no es tu signo.
Es la subsistencia de nuestra civilización, tal como hoy la conocemos.
Francisco González