Los hoteles de la Comunitat Valenciana valoran no participar en la próxima edición del Imserso ante la pasividad y la mala gestión del Gobierno

La Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunitat Valenciana (HOSBEC) traslada la posición mayoritaria de sus asociados: un número creciente de establecimientos no renovará su participación en el programa de Turismo Social del IMSERSO para la temporada 2026-2027 si el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 no revisa al alza las condiciones económicas del contrato.

La oferta actual del adjudicatario que pone en marcha este programa se sitúa en torno a los 28-30 euros por persona y día en régimen de pensión completa, con una gran oferta de servicios incluidos como agua/vino, animación, servicios y toda la operativa de los hoteles de 3 y 4 estrellas que están llamados a participar en este programa como alternativa al cierre. 

Las empresas hoteleras consideran insuficiente estos precios para cubrir los costes reales de explotación de un establecimiento hotelero que no dejan de subir cada año. El IMSERSO ha vuelto a congelar un año más la dotación económica y según los cálculos de HOSBEC, el precio mínimo necesario para no operar a pérdidas —contemplando personal, energía, materias primas y las actividades y servicios complementarios exigidos por el propio pliego— se sitúa en no menos de 35 euros más IVA por persona y día. La brecha entre lo que se paga y lo que cuesta prestar el servicio se ha ampliado en los últimos años, mientras el contrato se ha ido prorrogando sin actualización de precios pese a que los costes de producción del sector han crecido por encima del 30%.

"Llevamos años advirtiendo de que este modelo no es sostenible. No pedimos hacer negocio con el IMSERSO, renunciamos a ganar ni un solo céntimo, pero no podemos ser nosotros los que financiemos el programa con perdidas que ya son inasumibles. Queremos seguir ofreciendo lo mejor de nuestros establecimientos a nuestros mayores y así mantener cientos de puestos de trabajo en temporada baja. Ambos factores deben ser, y siempre han sido, los grandes objetivos de este programa”, ha señalado el presidente de HOSBEC, Fede Fuster. "El sector hotelero de la Comunitat Valenciana ha demostrado un compromiso histórico con este programa porque entendemos su valor social y su papel en la desestacionalización, pero ese compromiso tiene un límite: no podemos pedir a nuestros empresarios que mantengan hoteles abiertos en invierno asumiendo pérdidas estructurales."

Por su parte, la directora ejecutiva de HOSBEC, Mayte García Córcoles, ha explicado que la consecuencia ya es visible en la oferta: "El número de hoteles que participan es cada vez menor, y los que continúan advierten de que reducirán las habitaciones y cupos que ponen a disposición del IMSERSO para amortiguar estas pérdidas. Si no hay una corrección de precios, varios establecimientos optarán directamente por cerrar durante los meses de invierno, con el impacto que eso tiene sobre el empleo fijo y sobre la actividad económica de los destinos que dependen del turismo senior para sostener la temporada baja."

Un problema que se repite cada año

Desde la patronal se exige al Ministerio de Derechos Sociales “que no acaben con el programa que tantos beneficios aporta, sobre todo a los mayores y a los trabajadores. Las actualizaciones del último pliego han sido un estrepitoso fracaso y urge de nuevo trabajar por un programa de vacaciones de mayores con futuro, con presupuesto y basado en la realidad del sector y de la sociedad”.

La petición de HOSBEC

HOSBEC reclama al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030:

  • La actualización inmediata de la dotación presupuestaria de manera que se traduzca en que el precio por persona y día garantice la cobertura de costes, en línea con la evolución real del IPC.

  • Un mecanismo de revisión periódica de tarifas que evite la congelación sistemática de precios en sucesivas prórrogas del contrato.

  • Un sistema que garantice la comercialización de plazas en los periodos más críticos de la temporada baja como son diciembre, enero y febrero. 

  • Un diálogo efectivo y honesto con el sector antes del cierre de las condiciones de la próxima temporada, para evitar que la decisión de no participar se tome, una vez más, a última hora.

La patronal insiste en que su objetivo no es abandonar el programa, sino garantizar su continuidad en condiciones que permitan a los hoteles seguir ofreciendo camas en invierno sin poner en riesgo su viabilidad ni los puestos de trabajo que dependen de esa actividad.