María José Lasam: “Grabé a mi nieto Unai durante años y de toda esa magia nació este libro lleno de historias que enseñan”

Aprender a leer y escribir es importante para poder comunicarse con los demás, pero la mayoría no conoce a ciencia cierta cuáles son los beneficios de la lectoescritura. En los más pequeños, este aprendizaje es crucial para que conozcan el mundo que los rodea, mejoren el pensamiento crítico y promuevan su educación. Impulsar la lectoescritura desde la infancia ayuda a fortalecer su desarrollo con el paso del tiempo. En el proceso, los niños emplean distintos niveles. Comienzan con garabatos y luego asocian sonidos con la forma de las letras, relacionan el texto con las imágenes y finalmente comprenden sus significados.
Aunque algunos niños aprenden a escribir antes que a leer, o ambas habilidades antes que otros, es crucial fomentar ambas capacidades en todos los casos. De más está decir que el lenguaje es el medio por el cual transmitimos nuestros pensamientos y podemos interactuar. La lectoescritura engloba el desarrollo de habilidades como leer y escribir, las cuales están interrelacionadas y no son simples de dominar, sino que requieren un proceso continuo de aprendizaje.
Aprender a leer y escribir es imprescindible para acceder a los conocimientos y desarrollarlos, garantizando un correcto desenvolvimiento en las tareas cotidianas. Ya sea en el colegio o en las relaciones sociales, la habilidad de la lectoescritura beneficia a los niños durante toda su vida. Por ello, como padres, es crucial poner énfasis en su desarrollo desde temprana edad.