Marco Antonio Gómez: “Resulta un sin sentido que los militares pidamos que se nos reconozca como una profesión de riesgo”
En el contexto actual de evolución legislativa en materia de seguridad y derechos laborales, las Fuerzas Armadas españolas han intensificado su demanda para que se reconozca oficialmente la carrera militar como una profesión de riesgo. Esta reivindicación, liderada por la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), ha cobrado fuerza tras la publicación del Real Decreto 402/2025, que regula diversos aspectos del personal al servicio de la Administración, pero deja fuera una mención expresa a la singularidad del riesgo que asumen los militares en el desempeño de su profesión.
A fecha de 31 de diciembre de 2022, las Fuerzas Armadas de España contaban con un total de 144.285 efectivos, de los cuales 130.780 en activo y 13.505 en la reserva. Esta cifra incluye al Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio.
La petición no es nueva, pero ha encontrado un nuevo respaldo institucional: el pasado 26 de febrero de 2025, el Congreso aprobó una proposición no de ley que insta al Ejecutivo a estudiar y reconocer formalmente la profesión militar como de riesgo. Esta propuesta, aunque sin efectos jurídicos inmediatos, ha sido interpretada por ATME como un paso significativo hacia una mayor justicia y equidad para los profesionales de la defensa.