La mercantil EYSA parte como mejor valorada para la adjudicación del contrato de estacionamiento regulado de la Vila Joiosa
La Mesa de Contratación del Ayuntamiento
de la Vila Joiosa ha procedido a la apertura de proposiciones presentadas a la
convocatoria del procedimiento abierto para la contratación del servicio de
estacionamiento regulado en la vía pública, es decir, el contrato de la llamada ‘zona azul’
de la localidad, siendo la propuesta mejor valorada y preadjudicada para este servicio la
de la mercantil Estacionamientos y Servicios SAU (EYSA).
El contrato despertó el interés de 9 empresas especializadas, clasificando en
primer lugar la mercantil Estacionamientos y Servicios SAU (EYSA) con una propuesta
por 45.125 euros de un canon fijo mínimo de 40.000 euros al año a abonar al
Ayuntamiento, situándose como la empresa con la oferta con menor canon y las tarifas
más bajas. La zona azul para no residente establecerá un precio de 0,56 euros por 60
minutos de estacionamiento, mientras que para los residentes sería de una hora por 0,14
euros. La zona naranja tendrá una tarifa por hora de 0,56 euros. Entre las mejoras que
aporta la empresa está la opción de una propuesta de convenio con comerciantes para
una bonificación de 15 minutos.
La gestión de este servicio en la vía pública comprenderá el control y vigilancia
en las zonas y sectores que constituye el estacionamiento regulado, entre otras funciones
que la concesionaria aportará por contrato. Algunas de los sectores de estacionamiento
regulado de la ciudad han sufrido modificaciones, como el tramo de la calle Cólon, ahora
parcialmente peatonal y cerrado al tráfico rodado; y existen otras zonas de la localidad
donde el servicio de ORA se aplicará por primera vez. Además, se recupera la ‘zona
naranja’ que funcionaba en la Cala de la Vila Joiosa en verano y Semana Santa y se
extiende a otras zonas del litoral donde en temporada estival se han producido problemas
para aparcar.
El Ayuntamiento de La Vila implantó por primera vez en 2013 este servicio, el
cual dejó sin aplicación el pasado mes de agosto de 2019 al finalizar la concesión que
por entonces estaba adjudicada a Pavasal. Las condiciones del anterior contrato que
ofrecía la empresa concesionaria no eran asumibles para el municipio, y por ello se
decidió estudiar otras alternativas.