La Guardia Civil desarticula una grupo criminal que robó 3 toneladas de aguacates en la Marina Baja

La Guardia Civil de Alicante, en el marco de la operación

Acates, ha procedido a la detención de tres personas pertenecientes a un grupo

criminal dedicado a la sustracción de aguacates. Además se ha investigado a

otra persona, responsable de un restaurante, por receptar la mercancía

sustraída.

Los integrantes, que llevaban a cabo los hurtos en algunos de los pueblos que

conforman la zona de la Marina Baja de Alicante, como son Callosa d´en Sarriá,

Polop, L´Alfás del Pi, La Nucia y Altea, sustrajeron más de 3 toneladas de

aguacates, cuyo valor en el mercado alcanzaría los 12.000 euros.

Agentes del Equipo Contra el Robo en el Campo (ROCA) de la Guardia Civil de

Calpe, de manera habitual, realizan inspecciones por las diferentes cooperativas

agrícolas, así como entrevistas con los agricultores, durante la campaña de

recogida del aguacate para comprobar in situ las posibles irregularidades en el

desarrollo de los trabajos. Fue durante una de esas inspecciones, cuando los

agricultores les manifestaron que estaban sufriendo, de manera continuada,

hurtos de grandes cantidades de aguacates en sus fincas.

Precisamente a raíz de estas revelaciones, se puso en marcha la operación

Acates, que dio sus primeros resultados tras la identificación de dos miembros,

un hombre y una mujer, que mantenían una relación sentimental, residentes en la

localidad de Benidorm.

Los seguimientos realizados por los agentes demostraron que la pareja había

vivido durante largos periodos de tiempo en Callosa d´en Sarria y Altea, lo que

corroboraba que conocían perfectamente los municipios dónde se habrían

llevado a cabo la mayoría de hurtos.

En un momento dado, descubrieron la existencia de una tercera persona

implicada en la supuesta autoría de los hechos: un peligroso varón con

antecedentes por asesinato y tráfico de drogas internacional que aparentemente

no parecía tener ningún tipo de relación con la pareja, pero que en realidad era

una pieza más del engranaje del grupo.

Los tres integrantes muy activos y especializados en la comisión de hurtos,

tenían roles perfectamente definidos. Uno de los varones, pleno conocedor de las

zonas de cultivo de aguacates en las localidades de Altea, Callosa d´en Sarriá y

Polop, concretaba la ubicación exacta de las plantaciones para la sustracción de

la fruta. Mientras tanto, el otro componente proporcionaba el vehículo para el

transporte de los productos robados. Por su parte, la mujer, encargaba de captar

a los clientes para la posterior venta, conformaría el último eslabón de esta

trama.

Las investigaciones apuntaban a que el modus operandi utilizado era

aparentemente sencillo. Actuaban a primera hora de la tarde o cuando caía la

noche para evitar ser vistos. Primero elegían la zona en la que iban a cometer el

delito y tras realizar una mínima planificación, acudían por separado al punto

establecido. Una vez en el terreno, se coordinaban para sustraer lo más rápido

posible los frutos directamente del árbol. Solo recolectaban los que tenían a

mano para no perder tiempo. Después volvían a Benidorm o Altea, localidades

en las que vendían la fruta.

Ejecutado el hurto entraba en juego el papel de la mujer, fundamental en la

captación de clientes. En la localidad de Altea, dónde ya contaba con algunos

compradores habituales, realizaba la venta de los productos traídos directamente

del campo, de forma ambulante y sin reparos, en una plaza muy concurrida del

pueblo.

En Benidorm, además de ofrecer directamente a los viandantes la fruta, también

llevaban a cabo la comercialización directa a establecimientos de hostelería y a

pequeños comercios. Atraídos por el bajo precio del producto, los propietarios de

los restaurantes y locales comerciales compraban cantidades de esta preciada

fruta a precios irrisorios. Algunos, a pesar conocer su procedencia ilícita, lejos de

rechazar el producto, aprovechaban la ocasión para adquirirlo a un precio mucho

menor. Por este hecho, los agentes investigaron a un varón de nacionalidad

española de 51 años por un delito de receptación de los productos sustraídos.

Entre otros hechos llevados a cabo por este grupo, los agentes constataron que

en una zona muy concreta de la localidad de Callosa de Ensarriá, los autores

cometieron más de cinco hurtos de grandes cantidades de aguacates, siendo

cuatro de ellos en la misma explotación agrícola.

En uno de los operativos, los agentes del Equipo ROCA de Calpe, en

colaboración con Policía Nacional y Policía Local de Benidorm, recuperaron 300

kilogramos de aguacates de un vehículo en el que los autores regresaban

supuestamente de la comisión del hecho delictivo.

Por estos delitos, han sido detenidos los tres integrantes del grupo, un hombre

(40) y su pareja, una mujer (33) de nacionalidad lituana, y otro varón de 52 años

de nacionalidad española por su implicación en la comisión de al menos 11

delitos de hurto de aguacates y otro delito de pertenencia a grupo criminal.

Ha sido investigado el propietario de un restaurante, un varón español de 51

años, por un delito de receptación, en este caso de los aguacates sustraídos.

Tras pasar a disposición judicial, se ha decretado la libertad con cargos para

todos ellos.

El vehículo utilizado para el transporte de los efectos robados ha sido intervenido.

Preocupación en la zona

La organización profesional agraria mayoritaria en el campo valenciano: La Unió

de Llauradors, se ha dirigido a través de varios escritos a la Delegación del

Gobierno para transmitirle su preocupación por el alarmante incremento de robos

de aguacates en las zonas productoras, pero especialmente en la Marina Baja de

Alicante.

Lucha incesante contra los robos de aguacates

La seguridad en el entorno rural es un tema primordial para la Guardia Civil. Para

combatir los delitos que se cometen en explotaciones agrarias y agrícolas cuenta

con los Equipos ROCA, especializados en este ámbito.

En el marco de las actuaciones que los agentes llevan a cabo para prevenir los

robos y hurtos de aguacates, la Guardia Civil de Alicante ha puesto en marcha ya

varias operaciones.

Una de tantas, la operación Lambxir, desarrollada por el Equipo Roca de Calpe

durante los meses de febrero y enero del año 2020 destapó el robo de más de 3

toneladas de aguacates, valorados en más de 12.000 euros, en las localidades

de Callosa d´en Sarriá y Polop. Las actuaciones permitieron la investigación de

cinco varones por su implicación en 11 delitos de hurto de aguacates.