La Fundación Española del Corazón, recomienda aprovechar la vuelta a la normalidad para adoptar hábitos de vida saludables.
La vuelta a la práctica de ejercicio físico tras 50 días de confinamiento es una buena oportunidad para mejorar nuestro estado de salud si lo acompañamos de una alimentación variada y equilibrada, así como de unos patrones de descanso y trabajo adecuados
Y es que los cambios en los hábitos de vida son la herramienta más efectiva para abordar la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y de otras muchas condiciones de salud, además de reducir nuestra situación de vulnerabilidad ante una posible infección, como puede ser la del coronavirus SARS-CoV-2
En concreto, “la actividad física se posiciona como el principal antídoto frente a la obesidad, el sobrepeso y sus consecuencias metabólicas,que se manifiestan en algunas de las enfermedades crónicas más vinculadas a riesgo de hospitalización, necesidad de UCI y mortalidad por la COVID-19(hipertensión, diabetes, enfermedad cardiovascular)”
La vuelta a la normalidad puede ser una gran oportunidad para hacer cambios en nuestros hábitos de vida, que son la herramienta más efectiva para abordar la prevención y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, entre muchas otras. También reducen nuestra situación de vulnerabilidad ante una eventual infección, como la del coronavirus SARS-CoV-2.
Además de seguir una alimentación variada y equilibrada y llevar unos patrones de descanso y trabajo adecuados, “la actividad física se posiciona como el principal antídoto frente a la obesidad, el sobrepeso y sus consecuencias metabólicas(resistencia a la insulina, disfunción endotelial, inflamación crónica, etc), que se manifiestan en las enfermedades crónicas más vinculadas a riesgo de hospitalización, necesidad de UCI y mortalidad por la COVID-19. Y entre esas enfermedades se encuentran las cardiovasculares”, explica la Dra. Amelia Carro, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cardiología del Deporte de la Sociedad Española de Cardiología (SEC)y vocal de la Asociación de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC.
Por eso, tanto la SEC como la Fundación Española del Corazón (FEC) valoran de forma positiva que se haya concedido un rol importante a la actividad física durante la salida del confinamiento, aunque piden prudencia y responsabilidad en el inicio o reanudación de la actividad física.
¿Cómo iniciar o reanudar la actividad física?
“Existen muchos determinantes que condicionan el inicio o reanudación de la actividad física y, aunque podríamos separar innumerables categorías de individuos, podemos simplificar estableciendo tres grandes grupos”, apunta la experta en cardiología del deporte.
• En el primero se encuentran todos aquellos que tengan una enfermedad crónica de base o que hayan padecido la COVID-19. “En este caso, el objetivo de la actividad física debe ser prevenir secuelas por inactividad, contribuir a la estabilidad de sus procesos de base y rehabilitar posibles secuelas de los mismos”, detalla la Dra. Carro.
• En el segundo están todos aquellos sin enfermedades crónicasconocidasy sin antecedentes de la COVID-19. “El fin en este grupo esunejercicio físico para la salud; mantenerun grado de forma física por salud y bienestar”.
• En el tercero se sitúan todos aquellos deportistasque enfocan sus entrenamientos a objetivos de competición.
Partiendo de esta primera clasificación se pueden dar unas recomendaciones generales orientadas en tres tiempos:
• Predisposición:el primer paso a considerar es la necesidad de una valoración médica previa. “En concreto, entre los que tienen una patología crónica de base o han padecido la COVID-19 hay que asegurarse de que la enfermedad de base está estabilizada y de la ausencia de síntomas”, detalla la Dra. Carro.
• Planificación: la segunda fase corresponde a asegurar la preparación adecuada antes de cada sesión. “Esto implica hacer un «check-list»que cubra necesidades y prevea cualquier eventualidad”,explica la Dra. Carro.
• Acción:Una vez iniciamos o reanudamos la actividad física lo más adecuado es ponerse en las manos de un profesional.
En este sentido, Lucía Guerrero, Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y colaboradora de la FEC, explica que “los que nunca habían realizado ejercicioantes del confinamiento deben comenzar con programas que garanticen la participación a lo largo del tiempo, es decir, sencillos, accesibles, fáciles de realizar, realistas y alcanzables”. Lo ideal es realizarlos todos o la mayoría de los días de la semana, con una duración de 20-30 minutos.
Los que siempre hayan realizado ejercicio físico, pero durante el confinamiento han estado inactivos deben saber que “la reducción de los niveles de actividad física conduce principalmente a la disminución de la aptitud neuromuscular y cardiorrespiratoria”. Así, la experta aconseja un regreso progresivo y gradual.
Aquellos que hayan seguido entrenando en su domicilio también deben comenzar gradualmente, “evitando volúmenes e intensidades elevadas en las primeras semanas de ejercicio”, dice Guerrero, quien remarca también la importancia de los ejercicios de fuerza: “Además de contribuir a la reducción de caídas, fracturas y al mantenimiento de la autonomía e independencia funcional, el entrenamiento de fuerza se asocia a la mejora de los factores de riesgo cardiovascular tales como la presión arterial, la grasa corporal o lípidos en la sangre y la reducción de la resistencia a la insulina”.
Durante la sesión, es importante seguir las directrices específicas para la COVID-19 (correr en paralelo, evitar el efecto estela o rebufo, etc.) e identificar síntomas de alarma, deteniéndose inmediatamente en caso de presentarlos.
Acerca de la SEC y de la FEC
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) constituyen una organización cuyo impulso vital es velar por la salud cardiovascular de la población a través de la excelencia clínica e investigadora, así como educativa y divulgativa. Ambas entidades se han convertido en el referente en castellano de la lucha contra la enfermedad cardiovascular, primera causa de muerte en nuestro país.
La SEC cuenta con más de 4.000 socios, entre cardiólogos y profesionales relacionados con las enfermedades cardiovasculares, españoles procedentes del ámbito europeo, latinoamericano e internacional.
La SEC tiene entre sus objetivos principales contribuir a la mejora de la calidad asistencial, promover la formación e investigación cardiovascular, fomentar la prevención y salud cardiovascular, además de crear vínculos nacionales e internacionales con las sociedades homólogas, y representar a todos los profesionales interesados en el área de la cardiología.
La FEC cuenta con más de 10.000 miembros, entre los que se incluyen los cardiólogos de la SEC, profesionales de enfermería en cardiología, asociaciones de pacientes, entidades privadas y socios particulares.