La FEC defiende la reducción de la contaminación atmosférica como medida de prevención de infartos.
Determinados contaminantes, en especial la materia particulada PM2.5 y el dióxido de nitrógeno, generados en parte por la combustión de vehículos, son reconocidos desencadenantes del infarto agudo de miocardio
Durante el estado de alarma se registró un descenso del 40% en el tratamiento del infarto en España y cada vez más expertos apuntan a la reducción en los niveles de contaminación como uno de los factores clave, aunque no el único,deese descenso
Y es que numerosas publicaciones científicas llevan años concluyendo que una disminución en los niveles de determinados contaminantes reducirían el número de infartos de miocardio hasta en un 5%
La evidencia científica ha descrito claramente los efectos nocivos de la contaminación atmosférica a nivel cardiovascular: favorece la inflamación, el estrés oxidativo, la disfunción endotelial y produce un efecto protrombótico y vasoconstrictor
Madrid, 04 de junio de 2020.- Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra mañana viernes 5 de junio, la Fundación Española del Corazón (FEC)alerta sobre los efectos nocivos de la contaminación ambiental en la salud cardiovascular. Como indica el Dr. José Luis Palma, vicepresidente de la FEC, “se sabe que la contaminación atmosférica duplica el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular frente a las enfermedades broncopulmonares, incluida la EPOC y el asma: la relación es de 3/1”.
En concreto, la FEC defiende que la reducción de la contaminación atmosférica se posiciona como una importante medida de prevención del infarto agudo de miocardio, en consonancia con la evidencia científica. “Numerosas publicaciones llevan años concluyendo que una disminución en los niveles de determinados contaminantes reducirían el número de infartos de miocardio hasta en un 5%”, explica el Dr. Jordi Bañeras, cardiólogo de la unidad de críticos cardiovasculares del Hospital Valld’Hebron, profesor asociado de la Universidad de Barcelona y miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la FEC.
De hecho, durante la pandemia de la COVID-19 se ha registrado una caída de hospitalizaciones por infarto de miocardio en numerosos países, entre ellos España con un 40% menos de tratamientospor esta patología. Para el Dr. Bañeras “esa reducción es multifactorial, estando el descenso en los niveles de contaminación claramente detrás de esos datos, junto a otras causas como pueden ser no acudir a las urgencias hospitalarias por miedo a contraer la COVID-19, o posibles cambios en el estilo de vida de la población por el confinamiento”.
30.000 muertes anuales en España por contaminación
La FEC recuerda que la contaminación atmosférica causa 8,8 millones de muertes al año en el mundo, 790.000 en Europa y unas 30.000 en España, siendo la causa más frecuente de estas muertes la cardiopatía isquémica.
En concreto, “determinados contaminantes, como la materia particulada PM2.5y el dióxido de nitrógeno, generados en parte por la combustión de vehículos, son reconocidos desencadenantes del infarto agudo de miocardio”, asegura el Dr. Bañeras.
La evidencia científica ha descrito claramente los efectos nocivos de la contaminación atmosférica a nivel cardiovascular: favorece la inflamación, el estrés oxidativo, la disfunción endotelial y produce un efecto protrombóticoy vasoconstrictor.
El vicepresidente de la FEC, el Dr. Palma remarca que “el 93% de la población española respira un aire que excede los niveles considerados peligrosos para la salud” y, por eso, ve“necesario tomar medidas urgentes para reducir los niveles de contaminación en beneficio de la salud del medio ambiente y de la población”.
Entre las medidas que defiende la FEC se encuentran: el diseño óptimo de carriles bici; la promoción de vehículos eléctricos, híbridos, así como del transporte público (trenes, autobuses, metro); medidas políticas para reducir las emisiones de combustible y otros gases tóxicos y una nueva legislación para la construcción de edificios sostenibles de viviendas y oficinas.
Acerca de la SEC y de la FEC
La Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Fundación Española del Corazón (FEC) constituyen una organización cuyo impulso vital es velar por la salud cardiovascular de la población a través de la excelencia clínica e investigadora, así como educativa y divulgativa. Ambas entidades se han convertido en el referente en castellano de la lucha contra la enfermedad cardiovascular, primera causa de muerte en nuestro país.
La SEC cuenta con más de 4.000 socios, entre cardiólogos y profesionales relacionados con las enfermedades cardiovasculares, españoles procedentes del ámbito europeo, latinoamericano e internacional.
La SEC tiene entre sus objetivos principales contribuir a la mejora de la calidad asistencial, promover la formación e investigación cardiovascular, fomentar la prevención y salud cardiovascular, además de crear vínculos nacionales e internacionales con las sociedades homólogas, y representar a todos los profesionales interesados en el área de la cardiología.
La FEC cuenta con más de 10.000 miembros, entre los que se incluyen los cardiólogos de la SEC, profesionales de enfermería en cardiología, asociaciones de pacientes, entidades privadas y socios particulares.