La FEC anima a los jóvenes a convertir su generación en la primera libre de tabaco desde hace 70 años.
Corazón (FEC) organiza el jueves 28 de mayo un directo online para concienciar a la población más joven de sus efectos nocivos para la salud. Podrá seguirse de 18:00 a 19:00 horas en la página web de la FEC (fundaciondelcorazon.com)
El 41,3% de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha fumado en alguna ocasión, según la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES)
Los adolescentes banalizan los efectos nocivos del tabaco en su salud, aunque la evidencia científica es clara: el cuerpo empieza a enfermar desde el primer momento en que se empieza a fumar
La nicotina es un oxidante que aumenta la frecuencia cardiaca y hace enfermar las paredes de las arterias provocando que exista una mayor predisposición a sufrir un evento cardiovascular
Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra el próximo sábado 30 de mayo, la Fundación Española del Corazón (FEC) organiza el jueves un directo online con el que pretende concienciar a los jóvenes de sus efectos nocivos en la salud. De esta forma, la FEC se une a la campañapuesta en marcha este año por la Organización Mundial de la Salud (OMS)en la que se hace un llamamiento a todos los jóvenes para que se sumen a la lucha de convertirse en unageneración libre de tabaco. Y es que el consumo de cigarrillos se extendió en España en los años 50 del siglo pasado, hace ya 70 años.
Como recuerda la Dra. Rosa Fernández Olmo, vocal del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT)en representación de la FEC y miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), “el tabaco es la segunda droga más extendida entre los estudiantes de 14 a 18 años por detrás del alcohol”. Así se pone de manifiesto en la última Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias en España (ESTUDES), según la cual el 41,3% de ellos declara haber fumado en alguna ocasión, mientras que el 9,8% asegurafumar a diario.
La Dra. Fernández Olmo remarca que “los jóvenes no son indemnes a los efectos nocivos del tabaco”. En este sentido,el estudio ALSPAC, publicado hace poco más de un año en EuropeanHeartJournal, concluye que el consumo de tabaco (y alcohol) entre adolescentes, incluso en pequeñas cantidades, se asocia con un aumento de la rigidez arterial, un biomarcador que aporta información sobre la posibilidad de desarrollar enfermedad arterial de manera más precoz entre los jóvenes fumadores frente a aquellos que no fuman.
La nicotina es un oxidante que aumenta la frecuencia cardiaca y produce disfunción endotelial; es decir, hace enfermar las paredes de las arterias provocando que exista una mayor predisposición a sufrir un evento cardiovascular.
A pesar de la evidencia, “el problema es que los jóvenes banalizan las consecuencias del consumo de tabaco”, dice la cardióloga del Hospital Universitario de Jaén. Prueba de ello es que, según la encuesta ESTUDES, el 28,7% de los estudiantes que han fumado en el último año no se ha planteado nunca dejar de fumar.
La experta alerta también sobre el consumo de nuevas formas de tabaquismo. La citada encuesta recoge que la mitad de los estudiantes de 14 a 18 años ha utilizado en alguna ocasión cigarrillos electrónicos; en concreto, el 48,4%.“Aunque bien es cierto que algunos de estos dispositivos no llevan nicotina, sí generan residuos con otro tipo de compuestos que también son nocivos para la salud cardiovascular y respiratoria”, detalla la Dra. Fernández Olmo.
Por su parte, el Dr. Carlos Macaya, presidente de la FEC comenta que “para hacer una buena prevención del tabaquismo hay que empezar desde el principio”, por lo que el mensaje es claro: “La mejor prevención es no empezar a fumar”.En este sentido, “es importante buscar sinergias para abordar este problema desde su origen”.