Francisco Serrano: “El Parque Natural de Serra Gelada es un auténtico polvorín que puede prender en llamas en cualquier momento”
El incendio que se originó el pasado jueves por la tarde en la localidad almeriense de Los Gallardos ha sido el más mortífero que se ha vivido en Andalucía y ha dejado un reguero de fallecidos. Trece personas han perdido la vida por el voraz fuego que ha arrasado 7.000 hectáreas de monte y las numerosas viviendas diseminadas entre barrancos y colinas. Identificar a los fallecidos ha sido una de las prioridades tras la tragedia y este martes por la tarde se ha dado por concluido este proceso.
Entre las trece víctimas mortales, además de la mujer inglesa de 93 años que murió ya en el centro hospitalario a causa de las quemaduras sufridas, hay otras siete mujeres y cinco hombres, todos ellos mayores de edad. Estas últimas víctimas que aún estaban pendientes de la comprobación del ADN son tres mujeres, dos británicas y una última procedente de Estados Unidos. Por ende, las víctimas identificadas del incendio son un español y doce extranjeros. El incendio está controlado aunque son ya dos noches en las que los servicios de extinción han estado refrescando la zona con 19 efectivos por tierra y dos autobombas para conseguir su extinción.
Y ¿porque les cuento hoy todo esto?, porque en Benidorm tenemos un parque natural, ciertamente desatendido, que presenta un dantesco aspecto y que podría ser pasto de las llamas en cualquier momento. Es lo que denuncian los vecinos que viven en aquella zona, más aun cuando el ayuntamiento se quita el problema aduciendo que eso no es competencia suya. Y quizás tengan parte de razón, pero sólo desde el punto de vista administrativo, porque desde luego esa no es la solución. De producirse un incendio, que podría ser por cualquier chispa o el intenso calor de este verano, sería la imagen de Benidorm y las propiedades de sus vecinos residentes quienes sufrirían las terribles consecuencias.
El incendio que se originó el pasado jueves por la tarde en la localidad almeriense de Los Gallardos ha sido el más mortífero que se ha vivido en Andalucía y ha dejado un reguero de fallecidos. Trece personas han perdido la vida por el voraz fuego que ha arrasado 7.000 hectáreas de monte y las numerosas viviendas diseminadas entre barrancos y colinas. Identificar a los fallecidos ha sido una de las prioridades tras la tragedia y este martes por la tarde se ha dado por concluido este proceso.
Entre las trece víctimas mortales, además de la mujer inglesa de 93 años que murió ya en el centro hospitalario a causa de las quemaduras sufridas, hay otras siete mujeres y cinco hombres, todos ellos mayores de edad. Estas últimas víctimas que aún estaban pendientes de la comprobación del ADN son tres mujeres, dos británicas y una última procedente de Estados Unidos. Por ende, las víctimas identificadas del incendio son un español y doce extranjeros. El incendio está controlado aunque son ya dos noches en las que los servicios de extinción han estado refrescando la zona con 19 efectivos por tierra y dos autobombas para conseguir su extinción.
Y ¿porque les cuento hoy todo esto?, porque en Benidorm tenemos un parque natural, ciertamente desatendido, que presenta un dantesco aspecto y que podría ser pasto de las llamas en cualquier momento. Es lo que denuncian los vecinos que viven en aquella zona, más aun cuando el ayuntamiento se quita el problema aduciendo que eso no es competencia suya. Y quizás tengan parte de razón, pero sólo desde el punto de vista administrativo, porque desde luego esa no es la solución. De producirse un incendio, que podría ser por cualquier chispa o el intenso calor de este verano, sería la imagen de Benidorm y las propiedades de sus vecinos residentes quienes sufrirían las terribles consecuencias.