Enrique Echazarra: “Si Houdini viviese estaría disfrutando de todas las posibilidades que ofrece hoy el mundo del misterio”

Esta próxima noche de Halloween, se cumplen 100 años de una muerte que el mundo entero creyó imposible. La del hombre que no podía morir. El 31 de octubre de 1926 moría en Detroit Harry Houdini. Tenía 52 años. No murió encadenado bajo el agua, ni colgado de un rascacielos. Murió de una peritonitis, tras recibir un puñetazo en el estómago de un estudiante que quiso poner a prueba su famosa resistencia.

Parecía una ironía cruel para quien había escapado de todo. De camisas de fuerza, de cajas claveteadas en el fondo del río, de la cárcel más segura de Washington. Nacido Ehrich Weiss en Budapest, hijo de un rabino emigrado a América, Houdini se inventó a sí mismo. Fue mago, escapista, aviador, actor de cine mudo, y el primer gran desmentidor de farsantes, obsesionado con desenmascarar a los médiums que estafaban a familias desesperadas.

Pero sobre todo fue el primer ídolo global del siglo XX. Un hombre que hizo creer a millones que lo imposible no existía.

Cien años después, su nombre sigue siendo sinónimo de lo imposible. Porque Houdini no solo escapaba de candados. Nos enseñó a escapar, aunque fuera por un segundo, de la idea de que estamos atrapados.

El 31 de octubre de 1926 moría en Detroit un hombre que se había escapado de todo: de esposas, de cadenas, de camisas de fuerza, de cajas fuertes tiradas al fondo de un río, de cárceles... de todo, menos de la muerte. El mejor escapista de todos los tiempos. 100 años después, su sombra sigue aquí. Y para hablar de su vida, de su muerte, y de su guerra contra los espiritistas que decían hablar con los muertos, tenemos al mejor, nuestro invitado perfecto porque es experto en magos y psíquicos, justo las dos guerras de Houdini: investigador, escritor, autor del libro con ese nombre 'Magos y Psíquicos', con nosotros, Enrique Echazarra.

 https://leoradiofm.com/uploads/blog/7477118189c85de17104f6ba270fbae5.mp3