Altea aprueba inicialmente una nueva Ordenanza de Convivencia para reforzar el civismo, proteger el espacio público y mejorar la calidad de vida

El Ayuntamiento de Altea ha aprobado inicialmente en sesión plenaria la nueva Ordenanza Municipal de Convivencia, una herramienta normativa que permitirá actualizar el marco regulador de la convivencia ciudadana, reforzar la protección del espacio público y ofrecer una respuesta más eficaz frente a las conductas incívicas que afectan al municipio.

La nueva ordenanza, impulsada conjuntamente por las concejalías de Seguridad Ciudadana e Infraestructuras, sustituirá a la vigente desde 2013, una normativa que había quedado desfasada ante los nuevos retos sociales, ambientales y de gestión del espacio público. Su redacción incorpora las novedades introducidas por la legislación autonómica y estatal en los últimos años y ha seguido todos los procedimientos legales, incluyendo el proceso de consulta pública previa.

Tras esta aprobación inicial, el texto será sometido al correspondiente periodo de exposición pública para que ciudadanos, asociaciones y colectivos puedan presentar las alegaciones que consideren oportunas antes de su aprobación definitiva.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Deo Sánchez Alvado, ha explicado que “el objetivo principal de esta nueva regulación es fortalecer la convivencia y dotar a la Policía Local de un instrumento jurídico actualizado”. "Esta ordenanza no nace con un objetivo recaudatorio, sino con la voluntad de garantizar una convivencia basada en el respeto mutuo, proteger el patrimonio común y ofrecer a la Policía Local un instrumento jurídico actualizado para intervenir frente a comportamientos que generan conflictos vecinales", ha señalado.

El edil ha destacado que “la inmensa mayoría de la ciudadanía cumple diariamente con las normas de convivencia y ha insistido en que el Ayuntamiento tiene la responsabilidad de actuar frente a aquellas conductas que deterioran los espacios públicos, provocan vertidos incontrolados, suponen el abandono de residuos o enseres, incumplen las obligaciones derivadas de la tenencia responsable de animales o generan situaciones de incivismo que afectan al conjunto de la población”.

Por su parte, la concejala de Infraestructuras, Aurora Serrat, ha subrayado la importancia de la implicación ciudadana en el cuidado del municipio. "Mantener Altea limpia, cuidada y en buen estado no depende únicamente del trabajo de los servicios municipales, sino también del compromiso colectivo. Esta ordenanza refuerza ese compromiso y protege las importantes inversiones que el Ayuntamiento realiza cada año en calles, parques, playas, mobiliario urbano y espacios públicos", ha afirmado.

Serrat ha añadido que "el espacio público es de todos y su conservación también es una responsabilidad compartida. Con esta nueva regulación queremos seguir avanzando hacia una Altea más limpia, más respetuosa y más amable para vecinos y visitantes".

Entre las principales novedades de la ordenanza destacan la actualización de las medidas relacionadas con la convivencia ciudadana, la limpieza viaria, la protección de playas, el mantenimiento de los espacios públicos, el control de los vertidos incontrolados y el abandono de residuos y enseres. Asimismo, adapta su contenido a la normativa vigente en materia de bienestar y protección animal, ofreciendo un marco jurídico más completo y eficaz para responder a situaciones que hasta ahora no estaban suficientemente reguladas.

Desde el equipo de gobierno se destaca que el texto ha sido elaborado desde el diálogo y el rigor técnico, buscando un equilibrio entre la prevención, la sensibilización y la capacidad sancionadora cuando esta resulte necesaria. El objetivo es fomentar conductas responsables y reforzar la concienciación ciudadana, reservando las sanciones para aquellos incumplimientos que perjudiquen la convivencia o el interés general.

Con esta nueva ordenanza, el Ayuntamiento de Altea da un paso adelante en la construcción de un municipio más cívico, limpio, seguro y respetuoso, dotándose de una normativa adaptada al siglo XXI que permitirá preservar el patrimonio común y mejorar la calidad de vida de toda la ciudadanía.