Santiago Alcarranza: “Lo que más celebro es que por fin todo el planeta se de cuenta de que Trump no es más que un tipo peligroso”

Viernes 9 de octubre, Trump anuncia tras llamada con Putin que EEUU comprará 300.000 toneladas inmediatas de diésel ruso, 500.000 en noviembre, 1M después y 3M más en corto plazo - total 4,8 millones de toneladas. El Tesoro emite ese mismo día la Licencia General 135 que levanta las sanciones al diésel ruso hasta abril 2027. Justo un mes después de firmar la ley Graham que obliga a sancionar a los compradores de energía rusa. Lo anuncia mientras Witkoff y Kushner están reunidos en Miami con los ucranianos. Zelensky lo llama "una decisión débil" y Trump responde que Ucrania necesita nuevo líder.
Los líderes europeos han cerrado filas y se han volcado en apoyo a Ucrania, mientras el acuerdo sobre diésel entre Donald Trump y Vladímir Putin sigue sacudiendo a la alianza. Europa ha vuelto a intentar salvar la cara después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya pillado por sorpresa al continente al cerrar un acuerdo a medida con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para liberar miles de toneladas de diésel que hasta ahora estaban sometidas a sanciones.
La noticia ha alarmado a Ucrania y a sus aliados europeos, que llevan mucho tiempo recelando de la diplomacia imprevisible de Trump y de su concepto de lo que significa una paz justa y duradera. Las tensiones entre las dos orillas del Atlántico no se han disipado del todo desde febrero del año pasado, cuando Trump llamó por sorpresa a Putin y abrió negociaciones para poner fin a la guerra sin consultar de antemano a ningún dirigente europeo.