Sánchez y Torra ratifican el deshielo pese al desacuerdo sobre la autodeterminación
Un primer resultado de la reunión entre Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Quim Torra, presidente de la Generalitat, ha sido la puesta en marcha de la comisión bilateral Estado-Generalitat, sin actividad desde 2011, y en la que se coordina la actividad de ambas Adminstraciones. Tras dos horas y media de reunión, por parte de Moncloa se asegura que ha sido una reunión de trabajo "cordial y correcta" y que supone un primer paso para la normalización de la vida institucional entre el Gobierno central y el Ejecutivo catalán.
Desde la otra parte, el president Torra, ha puesto en valor que Sánchez haya querido "escuchar" y ha puesto el énfasis en los puntos de acuerdo. "Estamos de acuerdo que la cuestión catalana es un problema político que se tiene que solucionar políticamente. Hemos hablado de todo y hemos establecido una relación bilateral de gobierno a gobierno que tendrá continuación en Barcelona". También hubo sintonía en la posibilidad de derogar la llamada ley Mordaza y Torra ha mostrado su apoyo a iniciativas que busquen erradicar "el lastre del franquismo" en la sociedad española como la retirada de los títulos nobiliarios a los descendientes de Francisco Franco o la exhumación de su cadáver del Valle de los Caídos.
Torra, sin embargo, ha insistido en que, desde su punto de vista, "cualquier solución política pasa por el derecho a la autodeterminación". Y eso, ha explicado, en Europa se entiende como pasar por las urnas. El presidente catalán, sin embargo, ha aceptado que no ha llegado a plantearle a Sánchez la realización de un referéndum pactado de independencia -había dicho que lo haría- y que el presidente del Gobierno no ha puesto sobre la mesa su propuesta de reforma constitucional. "Sánchez me ha hablado de plurinacionalidad, que España es un país de naciones, pero no me ha acabado de concretar cuál es la solución que da a nuestra exigencia al derecho a la autodeterminación", ha dicho el líder catalán.
Antes de que Quim Torra ofreciera, en rueda de prensa en la sede de la Generalitat en Madrid, su versión sobre lo tratado, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha ofrecido la suya. "No hay posibilidad del derecho de autodeterminación, porque eso no existe en un país democrático", y tampoco el Gobierno de España "acepta la articulación de un referéndum", pero hay margen para ahondar en la autonomía" y, por tanto, en el autogobierno de Cataluña.
"A otros gobiernos les han hecho dos referendos y nosotros hemos recibido al presidente de la Generalitat dos horas y media; este es el sitio en el que queremos estar", ha traducido Calvo. No ha ocultado la vicepresidenta, encargada de transmitir la visión de Pedro Sánchez, que esos asuntos han sido planteados por Quim Torra pero la respuesta ha sido de rechazo y con numerosas apelaciones al artículo 2 de la Constitución que proclama la unidad de España, "la existencia de un único Estado", pero también "la diversidad de los territorios de España", que se traduce en la autonomía.
Torra, por su parte, ha querido resaltar los acuerdos, pero tampoco ha ocultado que no renuncia a la autodeterminación ni a ninguna vía para alcanzar la independencia de Cataluña. "Un presidente de la Generalitat no puede hacerlo", ha apostillado. "Nosostros nos autodeterminamos el 1 de octubre pasado y ahora tenemos que ver cómo encontramos una solución que pasa por reconocer, no solo que es un problema político, sino que es un problema que tiene que votarse", ha dicho.
Cambio de tono
El presidente catalán ha certificado el cambio de tono y talante en el Ejecutivo de Sánchez. "Ha tomado notas durante la reunión", ha revelado Torra, lo que ve como un signo de interés real. Para el president, el gran logro del encuentro es "el reconocimiento mutuo institucional y de proyecto político que representan ambas instituciones".
En este encuentro desde el lado de Moncloa se ha pretendido tender la mano a Cataluña, representada por Torra, pero enviar un mensaje a todos los catalanes. "Nos sentimos responsables de todos y cada uno de los catalanes y como Gobierno de España vamos a ocupar nuestro espacio, que hasta ahora ha estado roto". Con esta apelación la vicepresidenta reprocha al Gobierno de Mariano de Rajoy su actuación durante los últimos años al margen de que el PSOE apoyara a Rajoy en la activación del artículo 155 de la Constitución que conllevó la intervención de la autonomía catalana.
No, por tanto, a dar el menor margen a posiciones secesionistas pero sí a activar al máximo la potencialidad del autogobierno catalán. De ahí, que de manera inmediata, se active la comisión bilateral del Estado y la Generalitat que presidirá, por el lado del Gobierno, la ministra de Política Territorial Meritxell Batet. Por parte de la Generalitat participarán el consejero de Acción Exterior y Asuntos Institucionales, Ernest Maragall (ERC), el vicepresident Pere Aragonès y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi. Ni Calvo ni Torra han querido poner fecha al encuentro.
Esta reunión entre presidentes tendrá continuidad aunque aún falta por concretar de qué manera. Pedro Sánchez irá a Cataluña, tal como le emplazó en público la semana pasada Quim Torra, posiblemente en otoño "aunque irá muchas veces más", ha precisado la vicepresidenta. De esta manera ha querido dejar claro que no es necesario que le invite Torra para desplazarse a cualquier punto de Cataluña. En agosto, el presidente irá a Barcelona para homenajear a las víctimas del atentado yihadista de agosto del año pasado en Barcelona y Cambrils.
Como muestra de distensión desde Moncloa se ha recalcado que Torra ha querido conocer los jardines de Moncloa. Sánchez le ha regalado un libro con la historia del palacete en tanto que el presidente catalán le ha obsequiado con otras publicaciones de historia y geografía catalana además de un licor tradicional de esa tierra.
Por último cordialidad y fluidez pero "firmeza" en algunos principios básicos, según la versión dada por Carmen Calvo. "En España no hay presos políticos y el president lo sabe", ha sido uno de los noes de Sánchez. Otro ha tenido como protagonista al rey de España. La vicepresidenta ha defendido el papel del jefe del Estado y su capacidad plena para ir a Cataluña cuando quiera. Esta ha sido la respuesta a una pregunta sobre la declaración de la Generalitat de persona non grata a la figura de Felipe VI. Torra, sin embargo, ha asegurado que no le invitará al acto en homenaje a las víctimas al considerar que no ha pedido excusas por su alineación con el Gobierno del PP en su discurso del 3 de octubre pasado.