Roberto Batauche: “Nací en Argelia pero mi madre es de La Nucia y toda mi vida se ha desarrollado en Benidorm”
Si paseas por Benidorm, no lo ves. No tiene sede con letrero luminoso ni hace ruido en redes. Pero lleva 32 años haciendo lo que muchos prometen: quedarse cuando todos se van. El Rotary Club Benidorm se fundó en 1994. En plena explosión turística, cuando Benidorm ya era ciudad de rascacielos y no pueblo de pescadores, un grupo de empresarios y profesionales decidió traer a la ciudad la idea que Paul Harris inventó en Chicago en 1905: reunir a líderes locales una vez por semana, rotando las oficinas - de ahí el nombre Rotary - no para hacer negocios entre ellos, sino para devolver a su ciudad parte de lo que su ciudad les daba. Su lema sigue intacto: "Dar de sí antes de pensar en sí".
Hoy es uno de los clubes más grandes e importantes del Distrito 2203, el distrito que abarca desde la Comunitat Valenciana hasta Andalucía, Murcia, Baleares, Ceuta y Melilla, más de 100 clubes. En Benidorm son 42 socios, empresarios de Benidorm y de toda la Marina Baixa, apolíticos, sin religión, con una sola cuota: pagar de su bolsillo para ayudar. Y ayudan mucho. El club calcula que cada año mueve más de 50.000 euros en acciones solidarias solo con las cuotas de sus socios. No subvenciones. Dinero suyo.
¿En qué se nota? Si has ido a un colegio de Benidorm, lo has visto.
Desde hace más de 10 años su proyecto estrella es el material escolar. En colaboración con la Agrupación Local de AMPAs y la Concejalía de Educación, cada septiembre entregan todo lo necesario a 150 niños con dificultades económicas, de Infantil a 6º de Primaria. No es un lápiz. Son más de 5.000 artículos - mochilas, libros, cuadernos, estuches - por valor de 10.000 euros. El 80% lo paga el Rotary, el 20% empresas locales. El alcalde Toni Pérez lo entrega con ellos en el Ayuntamiento, pero la lista la hacen las AMPAs, niño por niño.
El segundo proyecto que todo benidormense conoce es el Centro Doble Amor. Si has corrido el Cross Solidario del Moralet, has corrido por ellos. El Rotary es el patrocinador principal. En 2025, en su sexta edición, batieron récord: 20.965 euros recaudados para más de 50 personas con discapacidad intelectual de Benidorm y comarca. Y no es nuevo: ya en 2015 organizaron en Benidorm Palace "La Pasión de Cristo" para salvar el centro, con aforo casi lleno. Han aportado 10.000 euros directos cada año para que el centro siga abierto.
El tercero es menos visible pero es su ADN: la educación. El Premio Isidro Cortina, que lleva el nombre de uno de sus presidentes más queridos, premia cada año con 3.000 euros al mejor estudiante de Bachillerato de toda la Marina Baixa según nota de Selectividad. No importa si estudia en Benidorm o está empadronado aquí y estudia fuera. Van ya 14 ediciones. Este año la ganadora fue Ángela Pérez Ponsoda de Callosa.