Raúl Parra: “La relación de los comerciantes con el ayuntamiento mejoraría mucho simplemente con que nos escuchasen”
Como cada año, y el que viene se cumplen 50, el colectivo de comerciantes de Benidorm ha vuelto a realizar su valoración de resultados con respecto a la temporada de verano. Y ha vuelto a decir lo que es, al menos para ellos, una evidencia, que su facturación ha bajado. En algunos casos hasta un 30%. Todo esto mientras Benidorm sigue recibiendo más turismo cada ejercicio, un dato también contrastado.
¿Porqué digo esto ahora cuando es algo habitual?. Por varios motivos. El primero es porque tengo aquí conmigo al presidente de AICO, el segundo es porque empezamos septiembre y temporada de radio y nos gusta analizar los datos de cualquier sector, y el tercero y principal porque, a diferencia de los anteriores 49 años, en este se ha montado un buen lío a colación de sendos artículos publicados por un periodista como Juan Díaz, en la actualidad concejal de Presidencia, analizando en profundidad lo que para él es AICO, el comercio y sus infundadas quejas acerca de su propia situación.
Esto ha generado la correspondiente, lógica y esperada respuesta del colectivo que, en un extenso artículo, le ha contestado. Y lo ha hecho con cierta ironía pero notable contundencia. Vamos a hablar de todo ello ahora, pero antes déjenme que les cuente algo, porque no soy de esconder de tirar la piedra y esconder la mano. Siempre he opinado sobre este asunto.
La lectura de artículos contrapuestos me ha hecho reflexionar. No cambio mi opinión acerca de que el Comercio es el principal culpable de su propia situación, pero resulta esclarecedor el artículo de AICO por cuanto nos recuerda la cantidad de proyectos que a lo largo de estos años ha presentado al ayuntamiento para reactivar el sector y los mismos han caído en saco roto o siguen durmiendo el sueño de los justos. Es más, ofrecen comparativas con otros gremios que, cuanto menos, invitan a la reflexión. Creo que la situación se ha de reconducir con celeridad y volver a cogerse de la mano comercio y ayuntamiento. Y además, con urgencia.