Pérez Pascual y Sirvent: “Somos un ejemplo de familia de empresarios que ha sabido gestionarse durante más de 80 años”
La Empresa Familiar tiene un peso económico muy importante en nuestro país, lo tiene desde la perspectiva del empleo, el valor de lo producido y la formación de la riqueza como base del crecimiento económico sostenido. Sin embargo, su mayor contribución se da cuando desde este tipo de empresas se fomenta el emprendedurismo, los valores éticos y la formación de una sociedad responsable de darse y dar empleo. Partamos de una definición de la Empresa Familiar que nos resulte útil para entenderla y para identificar sus principales características y contribuciones: Una empresa se considera familiar cuando gran parte de la propiedad pertenece a una familia o cuando sus miembros intervienen de forma decisiva en la administración y dirección del negocio.
Una Empresa Familiar es una forma de organización y gestión con objetivos económicos, en el que al menos dos integrantes de una familia tienen intereses en la propiedad y están comprometidos con el mantenimiento de la empresa. El término Empresa Familiar no debe asociarse con una empresa poco profesional cuando existe evidencia que las empresas familiares son organizaciones que logran ser más rentables y más longevas que empresas no familiares, gracias a su carácter familiar, pues debido a la unidad, compromiso y visión a largo plazo, son capaces de generar más valor no solo para la familia sino para la sociedad entera.