Pepe Pérez Sirvent: “Cuando se nos arrancan las ilusiones, la vida se seca, la ilusión es una historia personal de ir hacia adelante”
Suena el despertador y todo parece ir en piloto automático y a cámara rápida. Demasiado calor, demasiado frío. Mucha lluvia, mucho sol. Atascos, noticias que suenan a déjà vu y tareas que no terminan. Sin embargo, hoy algo es distinto. Hay una energía nueva, difícil de explicar. Tienes un proyecto, un reencuentro, una cita que esperas con tantas ganas que, incluso antes de que ocurra, ya ha encendido tu ánimo. No es casualidad. Tampoco magia. Es ilusión, ese concepto escurridizo, lleno de posibilidades y tan intangible como necesario para el ser humano. "Cuando a una persona se le arrancan las ilusiones, su vida se seca". "La ilusión es una historia personal de ir hacia adelante". "En ella hay ideas, puestas en marcha, logros y felicidad". Porque la ilusión habita en lo que pensamos, sentimos y hacemos. Es transversal. Para algunos, significa alegría. Para otros, propósito. Para muchos, impulso. Pero en todos los casos, es motor. Ahora bien, ¿cómo funciona? ¿De dónde sale? ¿Qué sucede cuando se apaga? ¿Se puede recuperar?.