Omar Suárez: “Los bomberos también somos humanos, lo que hemos visto en Venezuela ablanda el corazón de cualquier persona ”
Diez voluntarios de la ONG USAR-13, con sede en La Nucía, han estado trabajando sobre el terreno en La Guaira, una de las ciudades más castigadas por los terremotos que sacudieron la costa venezolana el pasado 24 de junio y que han dejado, según el último balance oficial, cerca de cuatro mil fallecidos. El equipo, integrado por especialistas procedentes de distintos municipios de la Marina Baixa, llegó al país sudamericano tras superar los problemas logísticos que retrasaron su salida desde Madrid, unos contratiempos que ya avanzaron durante la cobertura del plan sísmico activado en La Nucía hace dos días.
Los rescatistas han formado parte del amplio dispositivo internacional movilizado para colaborar en las labores de búsqueda y rescate entre los edificios derrumbados. La Guaira, situada a apenas 30 kilómetros de Caracas y conocida hasta hace apenas unos días por su actividad turística y sus playas, presenta desde la sacudida de ambos terremotos un paisaje completamente desolador. Las tareas de emergencia han trabajado sin descanso, aunque el paso de las horas y los días ha ido reduciendo las posibilidades de localizar supervivientes entre los escombros. USAR-13 desplazó hasta Venezuela un importante operativo compuesto por material especializado de localización y rescate, herramientas de corte y acceso, unidades caninas entrenadas para la búsqueda de personas sepultadas y personal altamente cualificado en labores de desescombro y salvamento.
Mientras las autoridades venezolanas coordinaban la distribución de los equipos internacionales en las zonas más afectadas, los voluntarios de la Marina Baixa ya comenzaban a intervenir en el terreno. A través de sus redes sociales han ido compartido las primeras imágenes de una ciudad completamente devastada, reflejo de la magnitud de una tragedia que mantiene movilizados a miles de efectivos de emergencias llegados de distintos países.
La misión de USAR-13 se centró en apoyar las labores de localización de posibles supervivientes y colaborar en las tareas de rescate, en una intervención que ha vuelto a poner de manifiesto la experiencia internacional del equipo nuciero en grandes catástrofes.Hoy, los tenemos aquí con nosotros para intentar comprender la magnitud de la catástrofe y algo mejor su trabajo y las conclusiones con las que han regresado a España.