Matías Romá: “En FCC MA no tenemos la sensación de que en Benidorm estemos ahora mismo en temporada baja”
La limpieza urbana es un pilar fundamental para garantizar la calidad de vida en las ciudades. No se trata solo de mantener las calles limpias, sino de generar un entorno saludable, seguro y agradable para la ciudadanía. Una ciudad limpia influye directamente en la salud pública, en la percepción de seguridad y en la imagen que proyecta hacia residentes, visitantes e inversores.
En los últimos años, los ayuntamientos han intensificado sus esfuerzos en implementar servicios de limpieza urbana más eficientes, sostenibles y adaptados a las necesidades reales de cada zona. El uso de tecnologías como sensores de llenado en papeleras, vehículos eléctricos y sistemas de recogida inteligente está revolucionando el sector, mejorando los tiempos de respuesta y reduciendo el impacto ambiental.
Una correcta gestión de residuos y una recogida sistemática no solo previenen la proliferación de plagas y malos olores, sino que también contribuyen a la sostenibilidad urbana. La presencia de residuos en espacios públicos genera sensación de abandono y deterioro, lo que puede derivar en un efecto negativo en el comportamiento cívico y en la convivencia social.