Magdalena Llorca: “Aunque estamos en HOSBEC, es importante que exista Vilahostur para que tretemos nuestros temas internos”

El mundo de los empresarios también tenía que tener su hueco en este especial y lo ha tenido por partido doble. En primer lugar, reuniendo en una mesa a las asociaciones de hosteleros y restauradores, con el fin de que ambos nos expliquen el leif motiv de su existencia y cuales son son sus objetivos más importantes. Aun a pesar de pertenecer a asociaciones de ámbito mucho más expansivo, nos han explicado que resulta necesario tener una voz propia local con la que defender sus propias ideas y necesidades ante las autoridades locales y que sena los propios beneficiados los que perciban el sentido de la unidad, algo que siempre te permite seguir creciendo con un ánimo mucho más cercano.

Villajoyosa es un paraíso por descubrir

La historia de Villajoyosa se remonta a las colonias griegas que jalonaron la costa mediterránea. El paso de árabes y aragoneses durante la Edad Media dejó en la arquitectura local una impronta defensiva que el tiempo no ha borrado. El casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, conserva tramos de murallas renacentistas que abrazan físicamente la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, una solución constructiva tan poco habitual en el levante español que merece, por sí sola, el desvío.

El Vilamuseu custodia lo que esas capas de historia han ido dejando atrás: joyas fenicias, inscripciones romanas, piezas egipcias, griegas e íberas que juntas componen el retrato de un enclave portuario de calado mediterráneo. Y si la ciudad mira al mar, también lo hacen sus torres defensivas, la Torre del Charco, la Torre d’Aguiló y la Torre de San José (conocida popularmente como Torre de Hércules), considerada una de las torres funerarias romanas más relevantes de España. Estamos ante un casco antiguo con raíces fenicias y murallas renacentistas.

Hay identidades que se construyen desde el puerto, y la de Villajoyosa no es una excepción. Desde el siglo XVII, sus muelles fueron uno de los principales puntos de entrada del cacao venezolano y americano en Europa, el inicio discreto de una tradición que el pueblo ha sabido mantener viva con una naturalidad que sorprende.

Hoy, marcas como Chocolates Valor, Clavileño, Chocolates Pérez y Marcos Tonda, que ofrecen museos de acceso en muchos casos gratuito y espacios de degustación que convierten cualquier paseo por el centro en una experiencia inesperadamente golosa.

La pesca artesanal y un turismo todavía a escala humana, completan el tejido productivo de un lugar que no ha tenido que reinventarse porque nunca dejó de ser lo que era. El litoral de Villajoyosa es generoso: más de diez playas y calas repartidas a lo largo de 12 km de costa, de las que seis lucen bandera azul, el galardón europeo que certifica la calidad del agua y los servicios: playas Bol Nou, Centre, La Caleta, Paradís, Varadero y El Torres. Son también las más frecuentadas.

Y si hay una fecha en el calendario que resume el carácter de Villajoyosa, es la del 29 de julio. Las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a Santa Marta, patrona de la ciudad, están reconocidas con la declaración de Interés Turístico Internacional y transforman el frente marítimo —con sus características casas de pescadores pintadas en amarillo, rosa, azul y ocre— en el escenario principal de una de las representaciones históricas más antiguas de la Comunidad Valenciana. El espectáculo no es teatro: es memoria colectiva con trajes bordados y pólvora.

VilaGourmet

Villajoyosa cuenta desde hace un par de meses con una nueva asociación hostelera. Se trata de Vilagourmet, una entidad impulsada inicialmente por doce restaurantes del municipio, que nace con el objetivo de unir al sector, reforzar la colaboración público-privada y seguir posicionando la gastronomía vilera como uno de los grandes atractivos turísticos de la localidad. Su presidente es Ignacio Florez.

Un proyecto que llevaba años gestándose y que ahora da sus primeros pasos “con muchas ganas” y vocación integradora. La puesta de largo de Vila Gourmet tuvo lugar el pasado viernes 22 de mayo con una cena experiencial en la que participaron doce restaurantes y que reunió a decenas de asistentes en una velada que, según sus impulsores, superó las expectativas, destacando el trabajo conjunto de cocineros y equipos de sala para coordinar un evento que implicó a cerca de 60 profesionales.

Aunque la asociación acaba de constituirse formalmente, sus integrantes llevan años colaborando en iniciativas gastronómicas vinculadas a la Mostra de Cuina Marinera. Precisamente de esa experiencia surge la necesidad de crear una entidad propia que represente al sector con una única voz ante la administración y permita afrontar retos comunes.