La sublevación ludista de Alcoi Esas malditas máquinas
Hola lectores de LEORADIO, en esta ocasión quiero hablaros de un importante amotinamiento que tuvo lugar en Alcoi hace más de doscientos años, no obstante, este no fue un enfrentamiento político sustancialmente, no se trataba de ese empeño tan nuestro de destrozarnos entre hermanos por divergencia de ideas, de imponer nuestras ideas por las bravas, lo que tantas veces y de forma tan absurda ha regado de sangre el suelo patrio, no, en esta ocasión se trataba de la lucha encarnizada del hombre contra la máquina, a eso se dedicaron, a destrozar máquinas, os diré las razones que llevaron a los obreros de esta comarca a tal ensañamiento con la maquinaria moderna que llegaba de Inglaterra, símbolo del progreso que, sin embargo, le quitaba el pan a sus familias, también os hablaré de cómo se reprimió y de la repercusión que tuvo este hecho en la Nación. De la misma manera os hablaré, brevemente, del fenómeno ludista, de aquel de quien toma nombre el movimiento, de su pensamiento y de su lucha. Pero demos primero un repaso a nuestra actualidad, a nuestras vidas, a este mundo loco, y comparémoslo con los tiempos que vivieron nuestros tatarabuelos.
Nuestra civilización avanza de forma imparable, un nuevo reto se nos ofrece a todos, las nuevas tecnologías, la robótica, la IA, acabarán llegando a todos los ámbitos laborales, dejando a millones de personas sin trabajo. Es inútil que luchemos contra nuestro destino, la sensación general que nos queda es de bajar los brazos y abandonarnos a nuestro destino, nada podemos hacer, nos darán la patada y nos encerraremos en casa para ver la tele o navegar por los medios, para ser bombardeados por nuestros gobernantes que nos aseguran que el futuro es la panacea, que no necesitaremos trabajar, que todo se nos dará fácil y por añadidura, que nos limitará a ser meros auxiliares de la tecnología desde casa, en el mejor de los casos, o simplemente a utilizar tales herramientas mientras la Rumba limpia la casa, el correo ya no te lo trae el cartero, te lo envían directamente a tu e-mail, Alexa te pone música o te cuenta chistes para acompañar tu soledad más absoluta, la de este mundo cada vez más introvertido e impersonal. Ese es el futuro. En medio de tantas comodidades, de vida tan regalona, nos rendimos antes de luchar, simplemente nos dejamos llevar, nos dejamos arrastrar con ese “dolce far niente”, así es; no obstante, nuestros antepasados, no se rindieron tan fácil, aquellos obreros del textil de la comarca de Alcoi lucharon contra las máquinas infernales para defender su trabajo, su pan, el de su familia.
Alcoi, una ciudad, un destino
Alcoi era una ciudad industrial desde mediado el siglo XVIII, que funcionaba con el sistema de manufactura dispersa, integrando en ella una veintena de pueblos de alrededor, dando trabajo a unas 4000 personas, imaginad cuantas familias vivían de este trabajo. A finales de ese siglo, el XVIII, Cavanilles, el que fuese Ministro del Rey cuenta que la ciudad tenía una población de 11.000 habitantes y que había desarrollado una importante industria lanar, así lo anotó en su “Historia Natural, geografía, Agricultura, Población y Frutos del Reyno de Valencia”: “Véase en la puertas e interior de las casas gran multitud de tornos en movimiento para hilar las lanas preparadas por los cardadores; óyese por todas partes repetidos golpes de telares; las calles y plazas están medio cubiertas de lanas, ya tejidas, crúzanse las caballerías cargadas de paños que van y vienen de los batanes; todo está en continuo movimiento y lo comunican a los pueblos de la comarca, para que bien recompensados les ayuden”.
Con el cambio tecnológico que acompañó al proceso de industrialización, ya entrados en el XIX, concretamente en los comienzos de 1819, comienzan a llegar las primeras máquinas industriales inglesas, las “factory sistem” que dejan a muchos artesanos sin trabajo, una sola de estas máquinas hacía la función de más de 100 obreros. Aquellos telares industriales serían la ruina de muchas familias que habían quedado sin ingresos, el odio y la rabia comienza a crecer entre la población, hay que acabar con aquellas malditas máquinas, se teme por ellas y han de llevarlas a las fábricas escoltadas.
¿Quiénes eran y cuáles fueron las pretensiones de los ludistas? Aparecieron a finales del XVIII en Inglaterra con la revolución industrial, obreros artesanos que luchaban por sus derechos, por una sociedad más justa y humanitaria, entraron en guerra abierta contra las máquinas que les quitaban el trabajo, entonces se dieron cuenta de la fuerza de su unión, cuando se unían nada podía pararlos, lo sabían, así lo hicieron para acabar con aquellas malditas máquinas, esos engendros del progreso que los dejaban sin trabajo. En 1779 en Leicester, Inglaterra, un aprendiz de tejedor, Ned Ludlam o Ludd- de quien toman el nombre los ludistas-, destrozó los telares de su dueño al no poder soportar más presión y vejaciones, hecho que tuvo una gran repercusión social.
Los hechos
El viernes 2 de marzo de 1821, unos 1200 hombres armados asaltan Alcoi, no llegaron a acceder al interior de la ciudad, las dos compañías de la Milicia Nacional de la ciudad se lo impidieron, así que se dedicaron a destrozar las máquinas de las fábricas que había en las afueras, junto a los ríos Barchell y Molinar, artífices de la energía que hacía funcionar aquella maquinaria, en total destrozaron 17 máquinas de cardado e hilado, valoradas en 2 millones de reales y, al fin, agotados pero dichosos, se retiraron después de parlamentar con el Alcalde, Pedro Irles, quien les prometió que las máquinas del interior de la ciudad serían desmanteladas, sólo de esa manera se fueron esos hombres a sus casas, con la satisfacción de haber hecho su deber.
El alcalde pidió la intervención del ejército, y el 6 llegaban a Alcoi dos regimientos, uno de caballería procedente de Xátiva y otro de infantería de Alicante, es entonces cuando comienza la represión en la comarca y son encarcelados muchos de los obreros.
Unos días después, el 9 de marzo, se debaten estos sucesos en las Cortes- recordemos que nos hallamos en medio del Trienio Liberal que, a consecuencia de la Revolución de Riego, apartó a Fernando VII “el Neto”, del poder-, y se crea una Comisión especial para informar de los sucesos de Alcoi. Dicha Comisión propone al Gobierno se diese castigo ejemplar a los culpables, que se indemnizara a los propietarios y se proporcionase protección en la comarca a la introducción de esta maquinaria.
No se conoce el número de arrestados, pero en 1827, después de 6 años de encarcelamiento, el Alcalde, ante la penurias y necesidades que pasaban los familiares de los presos, pide a Fernando VII la liberación de éstos mediante un indulto.
El fenómeno ludista ya vivió en Inglaterra y Europa a lo largo del XIX periodos violentos que costaron muchas vidas y millones de reales. La desesperación llevó a las masas obreras a salir a las calles para defender el sustento de sus familias.
Ahora, 200 años después, aunque la situación sea similar a aquella, la sociedad y sus necesidades no son las mismas, hoy en día, con los medios de comunicación en manos del poder, el aborregamiento nos lleva a una importante nulidad como personas, somos meros engranajes de un poder que nos divierte con malabarismos y saltimbanquis, pan y circo, y nunca nos ocupa con la realidad de las circunstancias. Puede que hayamos avanzado mucho en distintos aspectos, el sanitario por ejemplo, siempre que puedan atenderte, mientras te empujan al sistema sanitario privado, puede que cualquier tiempo pasado no fuese mejor, pero piensa en nuestros antepasados, en los pobres medios de que disponían, piensa también que, posiblemente, a pesar de sus carencias y pobreza, fuesen más humanitarios y decentes, más personas, es muy posible que tuviesen más dignidad
Obra consultada: “Los sucesos de Alcoy: primer conato del movimiento obrero en España en 1821. www.tercerainformacion.es”, “Esas malditas máquinas. Los hechos luditas de Alcoi de 1821. A mi manera, el blog de Manuel Cerdá”.
José Rafael Moreno Amorós