La Guardia Civil desmantela una red que concertaba matrimonios de conveniencia
La Guardia Civil de Alicante ha detenido a tres personas
por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y otro de
pertenencia a grupo criminal. Los detenidos, un hombre y dos mujeres,
concertaban matrimonios de conveniencia para regularizar la estancia en España
de ciudadanos extranjeros.
Las investigaciones se iniciaron, cuando en el mes de julio del pasado año 2020,
una mujer acudió al cuartel de la Guardia Civil para poner una denuncia, porque
según manifestaba, estaba siendo amenazada.
Tras iniciar las primeras averiguaciones, nació la operación Tafia, llevada a cabo
por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Novelda, a través de la cual se
ha desarticulado un grupo criminal que, desde principios de 2019, concertaba
matrimonios de conveniencia entre ciudadanos extranjeros sin permiso de
residencia, con otros de nacionalidad española, y regularizar así su, hasta
entonces, permanencia ilegal en España.
La denunciante explicó en su declaración que varias personas le habían ofrecido
3.000 euros por casarse con un hombre de origen argelino. Dado que se
encontraba en una situación de necesidad económica, accedió al acuerdo y los
supuestos autores le dieron un pequeño adelanto. Pero en el último momento, la
mujer se arrepintió, y declinó la propuesta quedándose parte del dinero que le
habían pagado por adelantado. Entonces, los supuestos autores la habían
amenazado diciéndole que la iban a buscar para cobrarse ellos mismos la deuda.
A lo largo de la investigación, los agentes lograron identificar plenamente a dos
de los autores que conformaban el grupo criminal, y averiguar su modus
operandi, detectando además otros cuatro casos, en los que las relaciones sí que
llegaron a formalizarse. Los supuestos autores formalizaban tanto matrimonios,
como inscripciones en el registro de parejas de hecho.
Averiguaron, que el líder del grupo criminal, un hombre de origen argelino,
captaba a otros compatriotas que necesitaban conseguir un permiso de
residencia para regularizar su situación en España.
Otro de los componentes del grupo, en este caso una mujer española, se
dedicaba a la captación de personas con la nacionalidad, a las que convencían
para concertar un matrimonio o formalizar una pareja de hecho con los
ciudadanos extranjeros. A cambio les ofrecían 3.000 euros. Para garantizarse
lograr su objetivo, la banda buscaba a personas que tuvieran pocos recursos.
Las víctimas que accedieron a firmar la inscripción de alguna de las distintas
modalidades de relación, finalmente nunca llegaron a recibir tal cantidad de
dinero. Previo a la fecha de la firma en el correspondiente registro, el cabecilla
les entregaba un adelanto que oscilaba entre los 150 y 350 euros, para dar
credibilidad a la promesa de que cobrarían el resto, una vez que la relación
quedara completamente inscrita. Sin embargo, no llegaron a pagar el total en
ninguno de los casos.
En una primera fase de explotación de la operación, los agentes de la Guardia
Civil detuvieron, en las localidades valencianas de La Pobla Llarga y Oliva, a un
varón (47) líder del entramado, de nacionalidad argelina y a otra de las
componentes del grupo, una mujer de nacionalidad española (25) que mediaba
para convencer a las víctimas.
Con la certeza de que había más personas implicadas en la autoría de los
hechos, los agentes no cesaron en las investigaciones. Tras un minucioso
estudio de las pistas alcanzadas hasta ese momento, localizaron a otra
integrante del grupo en la localidad de Canals (Valencia). Su actividad dentro del
grupo criminal era también la de buscar mujeres españolas, en una situación
económica precaria, y convencerlas para que contrajeran matrimonio con alguno
de los ciudadanos extranjeros que previamente había localizado el cabecilla del
grupo.
Esta última, otra mujer española (21), incluso se había inscrito en el año 2019
como pareja de hecho con un hombre de origen argelino, en esta ocasión sí,
cobrando 3.000 euros por hacerlo. En una segunda fase de explotación de la
operación, llevada a cabo durante este mes de enero de 2021, fue detenida por
la Guardia Civil, acusada de los mismos hechos que los otros dos integrantes.
A los tres supuestos autores se les imputa un delito contra los derechos de los
ciudadanos extranjeros y otro delito de pertenencia a grupo criminal.