La Diputación destina 4,5 millones de su presupuesto al área de Desarrollo Económico para paliar los efectos del Covid
La Diputación de Alicante destinará este año cerca de 4,5
millones de euros para favorecer el dinamismo económico y
empresarial de la provincia y contribuir a paliar los efectos que ha
generado la pandemia de Covid-19. El área de Desarrollo Económico y
Sectores Productivos gestionará este importante montante económico, que
se ha incrementado más de un 10% con respecto a 2020 y que se
distribuirá a través de distintas partidas y convocatorias de subvenciones.
En este sentido, destacan el Programa de Ayudas a Ayuntamientos
para la Realización de Ferias y Eventos Comerciales que, dotado con
700.000 euros, es el de mayor cuantía, y el Plan de Ayudas a
Ayuntamientos en Materia de Promoción Económica, que asciende a
300.000 euros.
“Hemos incrementado cerca de medio millón de euros las cuentas de
esta área con el objetivo de reforzar nuestro compromiso con los municipios
y la ayuda a nuestros sectores productivos. Somos conscientes de la difícil
situación que estamos atravesando y del esfuerzo que debemos hacer
desde las administraciones públicas para reactivar nuestra economía”, ha
señalado el diputado responsable del departamento, Sebastián Cañadas.
A lo largo de la presente anualidad, la institución mantendrá otras
convocatorias de subvenciones como la destinada al desarrollo de
huertos urbanos, dotada con 225.000 euros, la orientada a la
modernización de mercados municipales, que asciende a 175.000
euros, o la enfocada al fomento de la agricultura y el sostenimiento
del medio rural, de 150.000 euros.
La colaboración con los consejos Reguladores con Denominación de
Origen o Indicaciones Geográficas Protegidas será otra de las prioridades a
lo largo de 2021. Para ello, la Diputación invertirá más de 115.000 euros
en el impulso, promoción y difusión de productos como los Vinos de
Alicante, las Cerezas de la Montaña, la Uva de Mesa Embolsada del
Vinalopó, los Nísperos de Callosa d’en Sarrià, la Granada Mollar de
Elche, los turrones de Jijona y Alicante o las Bebidas Espirituosas.
Además, la institución seguirá respaldando a los sectores productivos
del territorio mediante distintas subvenciones que incluyen 26.500 euros
para la promoción de la industria de alfombras y moquetas, 25.000
euros para la mejora de la competitividad del sector del metal o
15.000 euros para el fomento de la producción agrícola.
Especialmente relevante será también el trabajo que se realice junto
a las Cámaras de Comercio, Industria y Navegación de la provincia -
Alicante, Orihuela y Alcoy- a las que se les inyectarán distintas ayudas para
llevar a cabo proyectos como un Plan de Apoyo a la Red de Viveros de
Empresas, un Programa de Digitalización e Innovación o una nueva edición
del certamen ‘Alicante Gastronómica. IV Encuentro de Estilo de Vida
Mediterráneo’.
Con el objetivo de fomentar el desarrollo y dinamismo del territorio
alicantino, en este ejercicio también se mantendrán las aportaciones al
Consorcio para el Desarrollo Económico de la Vega Baja -CONVEGA- y
al Consorcio para la Recuperación Económica y de la Actividad de la
Marina Alta -CREAMA-, que recibirán 130.000 y 120.000 euros,
respectivamente.
La organización de campañas informativas, la publicación de libros,
estudios y trabajos técnicos, la convocatoria de ayudas a entidades sin
ánimo de lucro para el fomento de los sectores productivos o la
colaboración con entidades y asociaciones como APSA, a quien se le
otorgarán 35.000 euros para el desarrollo de un plan de formación y empleo
para personas con discapacidad, o la Fundación EMPLEA, que recibirá
18.000 euros para la puesta en marcha de un proyecto de inclusión laboral
dirigido a colectivos en riesgo de inclusión social, son otras de las acciones
que el área llevará a cabo a lo largo de este 2021.
Ayudas COVID-19
Por otra parte, y como ya se hizo en 2020, la Diputación volverá a
dotar una convocatoria, que en esta ocasión pasa de seis a nueve millones
de euros, para ayudar a autónomos, pymes, micropymes y
profesionales a minimizar los efectos de la crisis económica
derivada de la COVID-19. Las aportaciones se sufragarán con los
remanentes y se gestionarán a través de los ayuntamientos.