La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa se concentra en Madrid ante la imposición de una nueva normativa que pone en peligro al sector

La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa se ha sumado al conjunto de cofradías de todo
el país en la paralización de la actividad pesquera en España este lunes 19 de enero, con
los barcos amarrados y las lonjas cerradas, como motivo de protesta por las nuevas
obligaciones aprobadas para las embarcaciones y que ponen en peligro al sector.
Los marineros de Villajoyosa se han desplazado a Madrid, acompañados también por
pescadores de otros municipios, a concentrarse a las puertas de la Secretaría General de
Pesca donde, por la tarde, se ha celebrado una reunión entre la secretaria general de
Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, Isabel Artime, el presidente de
la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), Basilio Otero, así como
representantes del sector pesquero. Al finalizar la reunión, el Patrón Mayor de la Cofradía
de Villajoyosa, Miguel Solbes, calificó el resultado de la misma de “agridulce” al solo
incluirse una parte de sus peticiones.
El Alcalde Marcos Zaragoza, el concejal de Pesca, Carlos Soler, y la concejal de Turismo,
Comercio e Industria, Rosa Llorca, han acompañado a los pescadores de Villajoyosa en
su protesta en Madrid.
El Alcalde Marcos Zaragoza indicó que “una vez más tenemos que desplazarnos a Madrid
para apoyar a nuestro sector primario, un sector importante para nuestra manera de
entender el mar. No podíamos faltar a esta cita para reivindicar cuestiones que son de
justicia. Ningún estamento, ni el ministerio ni la UE están a la altura de nuestros
pescadores”.
El primer edil apuntó que “es increíble con la ligereza con la que se hacen reglamentos sin contar con el sector y creo que es un error histórico el que se va a cometer con nuestros
pescadores”. Así añadió que “estoy en contacto constante con la Cofradía y su patrón
mayor; nunca vamos a dejar de lado a nuestro sector primario. Me da igual el color
político del que se trate, estaremos siempre al lado de nuestros marineros, porque es de
justicia repararles el daño que ya se les ha hecho los últimos años y el que se les va a
hacer si esto sigue adelante”.
El concejal de Pesca añadió que “ante las medidas impuestas, que no hacen más que
lastrar una actividad primordial e histórica, siempre nos van a encontrar de frente y al lado
de nuestros marineros”. El Ayuntamiento seguirá defendiendo la necesidad de
certidumbre normativa e igualdad de condiciones frente al producto importado y la
promoción del consumo del pescado local. La concejal de Turismo, Comercio e Industria
apuntó que “somos ‘poble de peix’ y el sector pesquero es primordial en nuestro
municipio”.
Las nuevas medidas impuestas a los profesionales del mar incluían un preaviso de
llegada y la obligación de declarar todas las especies desde el primer kilogramo. El
resultado es un incremento de la burocracia en plena faena, un aumento del riesgo de
sanciones por diferencias inevitables en las declaraciones y un riesgo real para la
seguridad marítima, ya que el patrón puede verse obligado a desatender las labores de
vigilancia y guardia en el puente. El sector reclamaba una solución inmediata, que pase
por eliminar el preaviso en los términos actuales y eliminar o flexibilizar de manera
efectiva el sistema de registro de capturas.
Al finalizar la reunión, el Patrón Mayor de la Cofradía de Villajoyosa, Miguel Solbes,
explicó que “hemos conseguido una victoria agridulce, porque no han eliminado del
acuerdo todos los puntos de las nuevas medidas que pedíamos, pero sí nos permite un
desahogo a la hora de trabajar”. Así apuntó que “se elimina la obligatoriedad de declarar
todas las especies desde el primer kilogramo, aunque sí tenemos que seguir apuntándolo
y en principio no habrá sanciones si hay discrepancia con la nota de venta”.
Miguel Solbes indicó que “consideramos que tener que apuntar especie por especie,
aunque no coincidan los kilos, hará que el patrón del barco tenga que seguir bajando a
hacer ese trabajo y eso afecta a la seguridad del buque, además de la carga burocrática
que supone y que no tendríamos que hacer los pescadores”.