José Luis Barceló: “Pedro Sánchez ha gobernado dos veces sin haber ganado ninguna, de él me creo todo lo que se nos pueda ocurrir”

El Gobierno ha vuelto a aprobar un decreto con medidas en materia de vivienda que promete ser todo un terremoto para el mercado del alquiler. Porque el Ejecutivo y sus socios quieren ahora ir más allá de la intervención de los precios y legislar sobre la duración de los contratos y vetar la compra de vivienda por parte de los fondos de inversión, a los que La Moncloa acusa de especular con las rentas. En el sector residencial, sin embargo, creen que se trata de un recetario fallido con el que el Gobierno de Pedro Sánchez busca tapar el fracaso de sus políticas de vivienda durante los últimos ocho años, en los que el precio del alquiler se ha disparado un 40% en España ( aunque hay zonas donde literalmente se ha multiplicado un 200%), la oferta ha caído en más de 300.000 casas y la inmensa mayoría de los 184.000 pisos públicos que prometió el presidente hace cuatro años no están ni por los cimientos.
El hundimiento de los alquileres es sideral. En 2019, a los pocos meses de aterrizar Pedro Sánchez en el Gobierno, al mercado del alquiler salían alrededor de un millón de viviendas al año y el precio medio de los alquileres rondaba los 857 euros, aunque ya se rebasaba con normalidad ese valor en las grandes capitales españolas. Siete años después, tras distintas intervenciones para tratar de aliviar las rentas, en España se paga de media 1.211 euros y la disponibilidad de arrendamientos en el mercado ha descendido a 660.000 pisos. 
El drama está servido y más cuando los salarios apenas han evolucionado un 20% en ese periodo, una ganancia de poder adquisitivo que, en todo caso, se la ha comido casi por completo la inflación. En consecuencia, hoy cada piso que se publica en los portales inmobiliarios se lo disputan 418 familias .