José Luis Barceló: “Es curioso, pero el PP, que ha ganado las elecciones en Aragón, realmente es quien más ha perdido en esta batalla”

El resultado de las elecciones de Aragón de este pasado domingo supone el segundo gran revés electoral para Pedro Sánchez en apenas dos meses tras las elecciones de Extremadura, y pone de relieve la pérdida de apoyo al Gobierno en amplias zonas de España. La cita autonómica refuerza la idea de un Ejecutivo con dificultades para convertir el sólido crecimiento económico del país en respaldo político.

El Partido Popular se impuso en los comicios al lograr 26 escaños en el parlamento regional —dos menos que en 2023—, mientras que el PSOE cayó hasta los 18 diputados desde los 23 anteriores. Vox, por su parte, duplicó su representación hasta los 14 escaños y se consolida como tercera fuerza, un avance que está alimentando la inquietud dentro del PP por el creciente peso del partido. El resultado obliga a los populares a buscar el apoyo de Vox para gobernar, un escenario similar al de Extremadura tras las elecciones de diciembre, donde ambas formaciones aún no han alcanzado un acuerdo definitivo.

Y a todo esto, habría que destacar la paradoja económica: el Gobierno de Sánchez ha logrado en los últimos años uno de los mayores ritmos de crecimiento entre las grandes economías de la Unión Europea, con el desempleo por debajo de los niveles previos a la crisis financiera y una previsión de expansión del 2,2% para 2026 por parte del Banco de España, claramente por encima de la media de la eurozona.