Javier García: “El retiro Emaús es lo mejor que me ha pasado en la vida, me la cambió para bien y para siempre”

Los Retiros de Emaús, o Camino de Emaús como se conoce en algunos países, es un apostolado de la religión católica que nació hace más de 30 años por una directora de Educación Religiosa llamada Mirna Gallagher en Miami. Los inicios de los retiros fueron apoyados por el padre David G. Russell, rector de la Parroquia de St. Louis. En esta parroquia comenzó todo, y fue donde se le dio forma a lo que hoy se conoce como Los Retiros de Emaús.

Los retiros tienen su razón en un pasaje de la Biblia del Nuevo Testamento; la lectura del evangelio según San Lucas 24: 13-35.

En este pasaje se menciona a un pueblo llamado Emaús que fue una localidad de Palestina. Según los datos de la Biblia, allí apareció Jesús en la tarde de su resurrección, y fue en este camino hacia el pueblo de Emaús en el que dos discípulos, Cleofás junto con un segundo discípulo del que se desconoce su nombre, lograron reconocer a Jesús y sentir su presencia. Por esa razón los Retiros de Emaús llevan su nombre.

¿Qué es un retiro de Emaús?

El retiro de Emaús implica retirarse del mundo desde el viernes por la tarde hasta el domingo por la tarde en una casa de espiritualidad. No importa tu trasfondo, creencias o experiencia previa. Se va tal como es cada uno y se descubre cómo estos retiros pueden transformar nuestra vida. Todo ello a través de la oración, el compartir experiencias, y la convivencia, estableciendo conexiones profundas entre las personas. 

Desde su inicio en Miami hace 40 años, cientos de miles de personas han participado en estos retiros.

Hay gente que se pregunta si es necesario pertenecer a la religión católica para asistir al retiro. Aunque este apostolado fue formado por laicos de la iglesia católica, no es necesario ser un practicante de esta religión para asistir el retiro. La idea de estos retiros es brindar ayuda y Jesús no tiene preferencias por nadie, todos somos hermanos en Cristo, por tanto, cualquier persona que sienta desde su corazón que debe asistir puede hacerlo. Es más, si queremos ir nada más porque nos han invitado o sentimos curiosidad, también podemos asistir.

El Retiro de Emaús ha ayudado a tantas personas que se ha expandido a distintos países de América Latina y Europa.

Asistir al retiro te da un impulso que será del tamaño que tu corazón necesite para continuar. Luego de hacerlo la mayoría de las personas se sienten muy identificadas con esta experiencia y pasan a formar parte de esta comunidad. Por eso, cuando escuches decir “yo formo parte de Emaús”, «soy emausiano», o «Jesucristo ha resucitado»  se refieren a que han participado en El Retiro de Emaús.