Javier Abínzano: “Con el balonmano Benidorm nos pasó como con Indurain, nos acostumbramos a que lo bueno duraría siempre”

Lo he dicho en varias ocasiones pero es algo sobre lo que no me cuesta nada incidir. Hay muchas personas sumergidas en cierto anonimato. Destacan a lo largo de su vida por hacer bien las cosas en determinado segmento. Las hay que incluso destacan por hacerlo bien en varios. Quien hoy me acompaña representa este estigma al que me refiero. Si me apuran, en cuanto lo nombre verán que hay incluso más, lleva años convirtiendo su pasión en un proyecto de notable realidad.

Hace muchos años que llegó hasta Benidorm cogido de la mano de sus padres, a los que no olvida un sólo día y agradece, como deberíamos hacer todos, lo que le han enseñado. Su vida ha girado siempre en torno a la hostelería, donde sigue. Nos quejamos mucho, y con razón, de la dureza de este oficio, pero algunos, como él, no sabrían vivir demasiado tiempo alejados del oficio. El deporte siempre fue su pasión, primero practicándolo y después convirtiéndose en el presidente del club que más éxitos y alegrías ha traído nunca a la ciudad de Benidorm.

Desde hace años, sacándose los complejos de encima, decidió dar el salto y convertir su hobby en oficio: el cine. Y ahí lo tenemos, cerca de terminar su tercera película. Les hablo de Javier Abínzano: ex presidente del Balonmano Benidorm, hostelero de toda la vida y ahora codirector de producciones cinematográficas. ¿Y porqué está aquí?. Por nada en especial y por todo a la vez. 

Termino como he empezado: hay personas que están demasiado tiempo en el anonimato, cuando su mensaje debería ser escuchado y tenido en cuenta mucho más a menudo. Yo lo hago, y ese, ahora sí, es el motivo por el que le he llamado. Me apetece hablar de los tres temas que circunvalan su existencia y sobre los que siempre deja interesantes titulares. Yo le escucho y a ti te recomiendo que hagas lo mismo.