GP Baréin. Verstappen abre fuego y Sainz y Alonso saldrán en el Top-10

Al fin llegó el día. La clasificación del Gran Premio de Baréin, el primero de del Mundial 2021 de Fórmula Uno, acogió el debut de Fernando Alonso. El piloto español retomó las sensaciones propias de esta categoría automovilista como la última vez en la que participó: sacado jugo a su monoplaza por encima de lo esperado. Exprimió el Alpine al máximo.

En una jornada en la que quedó refutado el progreso de los Red Bull (Max Verstappen se llevó la 'pole', cuatro décimas por delante de los Mercedes de Lewis Hamilton y más de medio segundo con el de Valtteri Bottas), el ovetense sorprendió a propios y extraños multiplicando la potencialidad de su escudería. Pasó del 15º puesto en los entrenamientos libres a meter a su coche en la Q3. Finalizando en el noveno puesto de la parrilla de salida. Su compañero, Esteban Ocon, se quedó 16º.

Así lo vivió el ovetense: "Estoy muy contento porque todo el fin de semana ha sido difícil y tenía poca confianza en la parte trasera del coche. Y tampoco entiendo el pico de prestaciones del neumático al cien por cien. Sabía que era un reto, pero ha ido todo mejor de lo esperado. En la primera crono del año nunca sabes si estás quinto o 17º, porque dos décimas te cambian todo". "Ahora me toca una carrera no de test, pero sí con muchas primeras veces. Creo que voy a vivir muchas cosas nuevamente y tengo ganas de hacerlo", expuso.

"Voy a intentar ejecutar la mejor carrera posible. La arrancada, la reacción al semáforo y la salida parecen cosas banales, pero hace dos años y medio que no reacciono a un semáforo (no compite desde el Gran Premio de Abu Dabi, en 2018). No prometo nada, pero intentaré ejecutar una carrera lo mejor que pueda. Si puedo ser séptimo, bienvenido. Y si soy el 12º es que hubo once coches más rápidos que nosotros", añadió. Ta está de vuelta.

Más expectativas sembró Carlos Sainz a bordo de su Ferrari. El madrileño se lució, rodando siempre en los puestos delanteros y con los favoritos. Sin embargo, cayó hasta la octava plaza de la parrilla en la última vuelta cronometrable. Lideró la Q2 tras sufrir un susto en la anterior fase (un motor se caló justo cuando le tocaba registrar tiempo), demostrando su clase. Y, como dijo su compatriota, unas décimas le bajaron de la cima. Su compañero, Charles Leclerc, corroboró la evolución de la Scudería y saldrá cuarto.

Superaron a Sainz en el esfuerzo postrero nombres como Pierre Gasly (Alpha Tauri) y los McLaren de Daniel Ricciardo y Lando Norris. "Ha sido estresante, cuando menos, lo que sucedió en la Q1, pero creo que hemos reaccionado bien. Nos hemos recompuesto después del susto y conseguimos una muy buena Q2. Estaba contento cuando me he visto primero, pero faltó un poco en la Q3. Ese poco de experiencia. Fui un poco conservador y perdí mucho tiempo en el primer sector que me costó recuperar, no sabía qué hacer en la primera frenada", analizó el capitalino.

"En general, estoy contento y a ver si consigo rematar mañana (en la carrera). He querido mejorar en cada vuelta y cada momento que salía a pista era una experiencia nueva para mí. Pasar por tantas sensaciones nuevas en cada clasificación es importante. Me he ido adaptando y de todo se aprende. Estoy preparado. No sé cuánto, pero siempre preparado", sentenció Sainz. Que ya ha dejado rastro de de sus posibilidades con un monoplaza de nivel.

Por último, en el capítulo de decepciones destacarían dos nombres. El circuito de Sakhir acogió una prestación muy alejada de lo deseado por su equipo de Sergio 'Checo' Pérez. El mexicano no pasó de la Q2 y su Red Bull saldrá undécimo -por detrás del Aston Martin de Lance Stroll-. Y Sebastian Vettel se la pegó. Saldrá 18º en una carrera en la que los focos del deporte internacional recuperarán la dirección hacia el motor.