Ginés Cañavate: “Benidorm está hoy mucho mejor que cuando yo llegué, hace más de 40 años”

Tuve la ocasión de tenerlo por aquí hace unos cuanto meses, demasiados diría yo. No crean que es fácil hacerlo pasar por un micrófono. Y es una pena, háganme caso, porque forma parte de esa rara avis empresarial que, teniendo claro lo que busca y hacia donde se enfocan sus objetivos, es de los que prefiere caminar en un destacable silencio. Lo que no le impide tener una visión clara de lo que sucede a su alrededor y perder la más mínima posibilidad de disfrutar de la vida.

Quería recordar cuales fueron las palabras que en aquel momento le dediqué y no me queda más remedio, aprovechando que ustedes, queridos oyentes, también se reciclan, que hacerme eco de las mismas porque no tienen desperdicio.

Un empresario es la persona que lidera, gestiona y asume los riesgos de una empresa con el objetivo de obtener beneficios. Es quien toma las decisiones estratégicas para el crecimiento y éxito de la organización. Dicho de otra manera, un empresario es la persona que asume la responsabilidad de hacer que un negocio funcione. Su trabajo no se limita solo a dirigir la empresa, sino que también se encarga de buscar nuevas oportunidades para crecer y mejorar. Un buen empresario también es un líder que guía a su equipo hacia el éxito y que tiene una visión clara del futuro de la empresa. El empresario actúa como representación de la sociedad. Por lo tanto, se trata de la figura que adopta las decisiones generales en la organización, que planifica los logros a conseguir y diseña los medios para alcanzarlos a través de una estrategia empresarial, aunque pueda delegar las decisiones operativas.

Nos gusta mucho en esta emisora hablar de empresa y empresarios, es raro el día que no tenemos alguno por aquí. Lo hacemos cada semana, ahora también a través de tertulias, y para ello nos solemos rodear de personas que se han dejado la vida y su trayectoria en esta arriesgada profesión. Se habla poco y habitualmente demasiado mal de ella. Nosotros estamos en contra de ello, por eso aquí siempre encuentran su espacio y son ellos los que vienen a defender un estamento, una opción de vida que, a la postre, es la que genera empresas y puestos de trabajo, generando satisfacción a sus empleados y a la sociedad en general. Si va bien, todos contentos y si va mal, quien paga es el empresario. Demasiados pocos son los que tienen en cuenta estos riesgos.

Hoy hablamos un ratito de nuevo con Ginés Cañavate, gerente de “Distribuciones Cañavate”