Francisco González: “Puedo afirmar que los métodos de investigación de la UCO, en ocasiones distan mucho de ser respetuosos”
Comparece ante el tribunal el jefe de la investigación de la UCO, el teniente coronel Antonio Balas, que respalda las conclusiones de sus informes y los de los agentes que están a su mando. En ellos quedan recogidas las principales pruebas de cargo contra los acusados: el injustificado incremento patrimonial que ambos experimentaron, presuntamente a raíz de sus corruptelas.
Según estos informes, Ábalos ingresó más de 95.000 euros sin justificar, es decir, sin rastro bancario, en la etapa de los presuntos amaños. Por su parte, Koldo García cuadriplicó sus ingresos en efectivo tras el presunto pelotazo de las mascarillas de la empresa Soluciones de Gestión, que penetró en el Ministerio de Transportes a través de Víctor de Aldama.
La defensa de Koldo García ya ha mostrado sus cartas durante las sucesivas sesiones del juicio. Su abogada Leticia de la Hoz, se ha afanado en intentar demostrar que ese efectivo de dudosa procedencia que guardaba su cliente tiene una explicación: era dinero de las liquidaciones de gastos que le entregaba el PSOE para los miembros de la Secretaría de Organización dirigida por Ábalos.
Pero la prueba principal contra Koldo en esta investigación son sus mensajes de Whatsapp con Aldama, su exmujer, Ábalos y numerosos cargos del Ministerio de Transportes. De la Hoz puso en duda la “cadena de custodia” de los teléfonos móviles que la Guardia Civil incautó al exescolta en su domicilio y de los que después se extrajeron los mensajes de la corrupción.
Por su parte, la defensa de Ábalos incidirá en que el exministro fue investigado por la UCO cuando aún gozaba de inmunidad parlamentaria.