ESTO ES AMOR

En lo bueno y en lo malo, en el amor y en la enfermedad, hasta que la muerte os separe. Esos habían sido los votos que había jurado proteger y cumplir y nunca los había roto. Y  sabía que ella tampoco. 

Se habían amado durante años, habían estado apoyándose durante décadas y habían  superado la enfermedad, de ambas partes, varias veces. El cáncer, un ataque al corazón,  una infección por ébola e, incluso, la tuberculosis, no habían sido lo suficientemente  fuertes como para matar su amor y compromiso. 

Habían pasado por unas épocas muy difíciles y por otras excesivamente felices y, en ambas circunstancias, su amor florecía como las amapolas en pleno verano: rojas,  brillantes y llamativas; y de ello se enorgullecían. 

Ahora, en aquella tarde de primavera, se daban cuenta de la libertad que aquellos  tiempos les brindaban. Podían cogerse de la mano, darse mimos en público sin que la gente mirase mal y disfrutar de la compañía que otros tiempos no les otorgaban. ¿Habían tenido que pasar por años muy duros para llegar a eso? Sí 

¿Habían tenido que luchar codo con codo con otros compañeros y compañeras? Sin  duda. Pero todo valía para estar allí. 

Se cogieron de la mano, pasearon por la marisma sin mirar atrás. Siglos habían pasado y  seguían queriéndose como el mismo día. Sin duda seguirían así por el resto de sus días,  hasta que decidiesen que ya no podían más, hasta que el tiempo se hubiese acabado o  hasta que se cansasen de vivir. Lo que ocurriese antes. 

De momento solo se amaban, como siempre lo habían hecho. Y esperaban que los siglos  venideros siguiesen manteniendo la llama ardiendo. 

AINHOA PASTOR SEMPERE