El Vampiro de la Autopista
Hola lectores de LEORADIO, hoy os hablaré del tristemente famoso Vampiro de la Autopista, ese asesino que tuvo en jaque a Alemania y a Europa entera con sus crímenes en la autobahn germana, quien violaba y estrangulaba a sus víctimas abandonándolas en la cuneta después, chicas jóvenes que viajaban haciendo autoestop, tan de moda entonces. Os hablaré de este vampiro así como del otro vampiro alemán, el que veraneaba en nuestra ciudad, un viva la Virgen, un niño de papá millonario alemán de 25 años, 1 metro 95, ojos azules, rubio a rabiar, de bote, eso sí, casi albino, Mercedes descapotable último modelo, vestía impecable, usaba gafas de sol, día y noche, lo que no dejaba de sorprender a la gente de entonces- hoy en día todo vale-, sombrero de cowboy, desinhibido y festero como el que más derrochaba marcos como si no hubiese mañana, siempre acompañado de los más impresionantes bellezones, no se perdía una fiesta, vamos, aquel tipo era el terror de las nenas en aquel Benidorm de la época. Su nombre era Waldemar Wolhfahrt, aunque todo el mundo le conocía en la ciudad por “Tex”, versión americanizada del personaje, usaba un gran sombrero vaquero, en ocasiones se paseaba por la ciudad montado a caballo, llevaba una chapa policial de pega y poseía una pistola, haciéndose llamar “Tex Holloway”. Aquel verano de 1966 se hallaba en Benidorm, donde fue detenido mientras celebraba una fiesta más con amigos y amigas en un chiringuito playero.
La Interpol tras sus huellas
La estadounidense Mary Ann Peterson de 22 años sería la primera víctima, fue asesinada y hallado su cuerpo desnudo el 26 de agosto de 1964, en una autobahn del sur de Alemania, viajaba por Europa haciendo autoestop. Había sido estrangulada y todo apuntaba a que habían abusado de ella, por lo que la policía alemana se apresuró a detener a un vecino de la zona sobre el que pesaban varias acusaciones de acoso y estupro. Sin embargo, no tardaron en ponerlo en libertad por falta de pruebas. Pensaron que era un caso aislado, como hay tantos y, pasado un tiempo archivaron el caso. Dos años después, en la primavera de 1966, aparecieron dos cadáveres más, los de Gerda Oed y Eleanor Friday, dos estudiantes asesinadas en circunstancias similares a orillas de Rhin, el 20 de mayo y el 13 de junio respectivamente. Las autoridades desplegaron entonces un operativo especial para atrapar al sospechoso y se intensificaron los controles de carretera. Buscaban al propietario de un deportivo color rojo con matricula de Stuttgart. La Interpol consideró entonces la posibilidad de que éste hubiera huido del país para refugiarse en algún paraíso para turistas, dada la estación, y que mejor lugar para pasar inadvertido que Benidorm, un verdadero paraíso Mediterráneo, donde acudían cada año miles de alemanes.
Daba la casualidad de que nuestro enfant terrible de casi dos metros había viajado a Alemania por esas fechas y dado que no dejaba de llamar la atención por donde pasaba, comenzó a hacerse sospechoso entre aquella jungla de turistas. Parece ser que alguien lo denunció, se encendieron las alarmas y se le hizo seguimiento, lo cual resultaba realmente innecesario pues se hacía notar por donde pasaba. Fue finalmente detenido en un chiringuito playero, el Dolmen´s, al no llevar documentación encima los agentes le acompañaron hasta su Mercedes descapotable color “rojo”, que coincidía exactamente con el que buscaba la Interpol. Procedieron a registrar el vehículo donde encontraron un revólver en la guantera y, sin más dilación, se lo llevaron esposado.
El diario ABC lo confirmó: “Ingresa en la prisión de Alicante el Vampiro de la Autopista. Reclamado por la Interpol se halla pendiente de extradición. El presunto asesino de las tres muchachas estaba en Benidorm desde abril. Se alojaba en el bungalow 43 del Holiday Club”. Para todos, Waldemar Wolhfahrt, ese loco vividor, era el verdadero culpable de los asesinatos de las chicas en la autobahn alemana.
Estuvo preso en la cárcel reformatorio de adultos de Benalúa en Alicante durante 25 días, sin embargo, las piezas no encajaban, no coincidía la fecha del último crimen, por lo visto, ese día nuestro amigo se encontraba en Benidorm, había paseado a caballo por la población, conocidos suyos lo confirmaban, tenía coartada, por lo que fue puesto en libertad condicional el 3 de agosto. No obstante, no se libró de la multa de 25.000 pesetas por tenencia de arma sin licencia. Al salir de la cárcel dio una rueda de prensa: “lo único que lamento de este enorme jaleo de mi detención, siendo inocente, ha sido el tremendo disgusto que mi encarcelamiento ha provocado en mis padres”. Entonces aseguraba que se dedicaría al cine, en papeles al estilo de 007 y que regresaría a Benidorm, localidad de la que tiene un recuerdo maravilloso, siempre que le fuera posible. Ese día, después de la rueda de prensa, celebraría su liberación con un festín por todo lo alto en el Hotel Carlton, el más prestigioso de Alicante en aquel momento.
Para exonerar de forma definitiva a nuestro jaranero mayor hubo de ocurrir algo concreto, el 13 de agosto el Vampiro de la Autopista volvió a actuar, su 4ª victima en la autobahn alemana fue Anna Rosemarie Wilfing, encontraron su cuerpo entre Saarbruch y Mannheim, por lo que se disiparon las dudas sobre nuestro cowboy rubio platino. Ahora, nuestro amigo dejó de ser un loco psicópata asesino para convertirse en “cultivador galante en la ciudad de Benidorm”.
Waldemar, o Tex, fue un personaje curioso del Benidorm de los años 60, después de su encierro se pintó un vampiro bien grande en su flamante Mercedes rojo, tiempo después volvería a nuestra ciudad, a la que siempre se mantuvo unido, lo hizo con un disco bajo el brazo, un single cuya cara A contenía la canción conocida como “Benidorm”, después de escuchar ésta, nadie se animaba a pinchar la cara B, “Tú partes mi corazón”. Nuestro teutón aprovechó el tirón que le dio la prensa por aquella confusión y protagonizó varias películas serie C donde se mezclaba terror, aventuras y erotismo sin demasiado orden: “El Vampiro de la Autopista” (1970), de José Luis Madrid; “Maciste contra la Reina de las Amazonas” (1974) y “Mujeres en el Campo de Concentración del Amor” (1977) de Jess Franco. A eso se le llama Marketing; un tipo listo nuestro Tex.
El auténtico Vampiro de la Autopista se llamaba Sigfried Routemberg quien, huyendo de la justicia alemana ante el cerco que le tendía, se alistó en la Legión Española, sirviendo en la 4ª Compañía, VII Bandera del Tercio Sahariano Juan de Austria entre el año 1968 y 1970, año en el que desertó, desapareció del mapa, pues tuvo conocimiento de que la Interpol había pedido su extradición. Nunca más se supo de él
Obra consultada: “Playa, sol y platillos volantes. Una guía Pop de Benidorm y la marina Baixa (1958- 1978). Pedro Delgado Casals”, “El vampiro de la autopista. Benidorm.1966- Jesús Mateo Pinilla. www.bachillerato cinéfilo.com”, “¡Un Vampiro en la Costa del Sol! - Agente Provocador. www.agenteprovocador.es”, “DEL VAMPIRO DE LA AUTOPISTA…EN BENIDORM.AQUEL 1966…ASTROLABIO. Juanjfdiaz.bolgspot.com”.
José Rafael Moreno Amorós