El Hospital Universitario Marina Baixa reduce de 57 a 14 días la espera para intervenir a los pacientes de mayor prioridad

 El Hospital Universitario Marina Baixa ha reducido  hasta los 14 días el tiempo medio de espera para intervenir quirúrgicamente a los  pacientes con prioridad 1, aquellos cuyo estado clínico requiere una intervención  en un plazo máximo recomendado de 30 días, atendiendo al Real Decreto  605/2003, que regula el tratamiento homogéneo de las listas de espera en el  Sistema Nacional de Salud.  

Este dato supone una reducción de más del 75% respecto a junio de 2023, cuando  la demora para estos pacientes se situaba en 57 días. De este modo, el centro ha  reducido en 43 días la espera de los pacientes que requieren una respuesta  quirúrgica más prioritaria.  

Los datos a 30 de junio de 2026 muestran también una evolución favorable en el  resto de niveles de prioridad. En el caso de la prioridad 2, correspondiente a  aquellas intervenciones que deben realizarse en un plazo no superior a 90 días,  la demora media se ha reducido de 39 días en junio de 2023 a 36 días en junio  de este año.  

Por su parte, la demora correspondiente a los pacientes con prioridad 3 ha pasado  de 59 días en junio de 2023 a 57 días en junio de 2026.  

La evolución positiva se refleja asimismo en la demora media quirúrgica global  del Hospital Universitario Marina Baixa. A 30 de junio de 2026, el centro registra  una espera media de 52 días para una intervención quirúrgica, por debajo de la  media autonómica y mejorando también la cifra registrada hace tres años, cuando  la demora media del centro era de 57 días, cinco días más que en la actualidad.  

  

Los resultados muestran especialmente la mejora alcanzada en la atención a los  pacientes cuya situación clínica requiere una respuesta más rápida, dentro de la  estrategia prioritaria de la Conselleria de Sanidad. En este sentido, el Hospital  Universitario Marina Baixa mantiene las demoras de los pacientes con prioridad  1 y prioridad 2 ampliamente dentro de los plazos clínicos recomendados, de 30  y 90 días, respectivamente.  

La evolución de estos indicadores responde al trabajo desarrollado por todo el  departamento, así como los diferentes servicios y profesionales implicados en la  actividad quirúrgica, para ofrecer una respuesta adecuada en función de la  prioridad clínica de cada paciente.