Albert Castillón: “Hace ya cuatro años que empecé a decir que la Ley de Nietos era un coladero de votos, un pucherazo a medio plazo”

«La línea establecida para controlar e impedir el acceso y paso de personas o mercancías por razones de prevención frente a enfermedades infecciosas y epidemias» —es decir, el cordón sanitario, según la definición del diccionario panhispánico del español jurídico— ha recibido un duro golpe en Sajonia-Anhalt. La AfD, formada hace trece años y liderada ahora por Alice Weidel, celebra con euforia los resultados. El 44% obtenido, por muy previsible que fuera, es su récord: nunca habían llegado tan arriba en ningún estado alemán. 

Por otro lado, los documentos de los servicios de inteligencia sobre el asalto a Ceuta desclasificados este miércoles por el Gobierno ponen particularmente contra las cuerdas a Fernando Grande-Marlaska y a Miguel Ángel Pérez Triano, delegado del Gobierno en la ciudad autónoma. Estos ponen de manifiesto que el Ejecutivo fue alertado del riesgo un día antes de la avalancha humana. En concreto, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) avisó el 29 de julio a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a los servicios de información policiales de la existencia de convocatorias en redes sociales para una llegada multitudinaria de migrantes "a nado y por la valla".

También ha sido noticia esta semana que el Tribunal Supremo paraliza de forma cautelar la inscripción en el censo electoral de los nacionalizados por la ley de nietos, lo que les privará de su derecho al voto salvo que acrediten tras otro largo proceso burocrático que son descendientes de exiliados. 306.000 descendientes de españoles han culminado el proceso para acceder a la nacional en virtud de esta norma, según los últimos datos disponibles.