Desastre humanitario en Nepal: una avalancha glaciar destruye 12 centrales y desconecta el 12% de la red eléctrica del país
Las intensas riadas registradas en las cuencas fluviales de Nepal han provocado un colapso masivo en el sistema energético nacional tras destruir o inutilizar un total de 14 proyectos hidroeléctricos y solares que suman más de 700 megavatios de capacidad. El desastre natural ha dejado fuera de servicio 9 instalaciones operativas que aportaban 430,1 megavatios a la red y 25 megavatios de generación solar, al tiempo que destruye 5 obras de gran envergadura en fase de construcción que sumaban 394 megavatios adicionales. Esta parálisis forzosa compromete el suministro eléctrico de más del 10 % del país y pone de manifiesto la extrema vulnerabilidad climática de las grandes obras de ingeniería hidroeléctrica en la región del Himalaya.
Destrucción masiva en las cuencas hidroeléctricas de Rasuwa y Nuwakot
Las riadas catastróficas en el río Bhotekoshi y sus afluentes han impactado directamente en 12 proyectos hidroeléctricos y solares distribuidos estratégicamente entre los distritos de Rasuwa y Nuwakot:
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El complejo Upper Trishuli-1, un proyecto hidroeléctrico de 216 megavatios presupuestado en 647 millones de dólares e impulsado por las firmas surcoreanas Korea South-East Power y Doosan Enerbility, ha sufrido la destrucción de más del 90 % de su presa superior y de su campamento base con un saldo trágico de nueve trabajadores norcoreanos desaparecidos, sufriendo un duro revés tras haber alcanzado un 84 % de avance en sus obras.
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La Autoridad de Electricidad de Nepal reporta la parálisis de cuatro plantas estatales de 123 megavatios —como Upper Trishuli 3A (60 MW), Trishuli (24 MW) y Devighat (14,1 MW)— y la destrucción de centrales privadas en Rasuwa como Rasuwagadhi (111 MW), Sanjen Khola (78 MW), Chilime (22 MW) y Langtang (20 MW), además de instalaciones solares de 25 MW.
Para analizar la magnitud técnica del desastre y poner en perspectiva la dimensión del impacto residencial, comprender cuántos megavatios consume una casa ayuda a ponderar el enorme caudal energético restado súbitamente del sistema.
Impacto económico e incertidumbre en la transición renovable
El daño sufrido por las infraestructuras energéticas de Nepal sobrepasa la pérdida de activos físicos y afecta a las dinámicas de abastecimiento global. Ante estos episodios climáticos, resulta clave analizar la sostenibilidad de las fuentes de energía y la huella de carbono de los grandes proyectos continentales. La paralización de proyectos clave bajo construcción como Rasuwa Bhotekoshi (120 MW), Trishuli Ganga (15,6 MW) o Upper Mailung A (6,4 MW) tensiona el mercado eléctrico regional y obliga a replantear los marcos operativos de las empresas encargadas de la distribución energética.
Las decisiones de las distribuidoras de luz y gas en los países afectados por este tipo de disrupciones suelen derivar en contingencias de suministro o la reactivación de fuentes de respaldo no renovables. Este escenario evidencia que los eventos climáticos extremos en el sur de Asia repercuten directamente en los costes de la energía global.
Estrategias de recuperación y resiliencia del sector energético
La reconstrucción de las plantas devastadas exigirá inversiones extraordinarias y una reformulación de los estándares de ingeniería hidráulica frente al cambio climático, considerando que el proyecto Upper Trishuli-1 ya había sufrido severos retrasos por el terremoto de 2015 e inundaciones consecutivas en 2024 y 2025. Las severas oscilaciones del mercado eléctrico ante crisis de generación se reflejan en variaciones continuas en el coste de producción. Seguir la evolución del precio de la luz hoy permite entender cómo los shocks externos en la oferta global terminan trasladándose al valor diario de la electricidad.
A largo plazo, las autoridades nepalíes e inversores internacionales deberán priorizar medidas orientadas a reducir el consumo energético e implementar planes de contingencia eficaces. La rápida movilización de gabinetes de crisis y equipos de emergencia enviados desde Seúl busca localizar al personal desaparecido y evaluar los daños estructurales, sentando las bases para una futura reconstrucción de la red eléctrica nacional.
Fuente: papernest.es