Carlos Dueñas: “El Madrid Maldito que pocos conocen tiene historias para rellenar muchas horas del mejor misterio”
El asesinato de una familia entera sin resolver, cuyas almas vagan en un edificio, la muerte enigmática de una adolescente dada al ocultismo, los ecos de las monjas que recorren los pasillos en un lamento eterno, los espíritus que te susurran al oído en el metro… Hoy vamos a descubrir, de la mano de nuestro amigo y colaborador Carlos Dueñas, las historias más malditas que sucedieron en Madrid.
Sólo te adelanto una, que no tiene porque coincidir con el TONDI de esta noche, pero que nos sirve de aperitivo de las tres horas de radio que nos esperan: La sesión de ouija que acaba en muerte - Calle Luis Marín, 8. Vallecas, años 90. Estefanía, una chica de 18 años, queda con sus amigas para jugar a la ouija, planazo para una tarde cualquiera. Lo que empezó con risas acaba desatando situaciones que no molan nada: sombras misteriosas, golpes en las paredes, muebles que se mueven solos… e inexplicablemente, el 13 de julio de 1991, Estefanía ataca violentamente a su hermana Marianela. Al día siguiente, sufre un episodio severo de catalepsia, entra en coma y muere. La autopsia dice: “muerte súbita y sospechosa”. Lo más fuerte es que es el primer y único caso policial en España que documentó fenómenos paranormales. Hasta sirvió de inspiración para la peli Verónica.
Mel Brooks
Pocas figuras del cine pueden presumir de llegar a los 100 años manteniendo intacta su pasión por la creación. Así celebra Mel Brooks su centenario, con una trayectoria de más de ocho décadas dedicadas al arte y al entretenimiento, que han marcado un antes y un después en la historia de la comedia en el cine, teatro y la televisión. Un legado que, en este centenario, invita a recordar su visión: quizá tomarse la vida con humor sea una de las verdaderas claves de la longevidad.
Ganador de un Oscar, varios Emmy, Grammy y premios Tony, el director, actor, guionista y productor continúa vinculado a nuevos proyectos, demostrando que la creatividad no entiende de edad. Pero detrás del hombre que hizo reír a millones de espectadores, hay una historia de superación, pérdidas, talento y perseverancia que comenzó muy lejos de los focos de Hollywood.