Carlos Botella: “El Camping Fonts d´Algar es un paraíso de posibilidades para quien quiere disfrutar de la naturaleza y la paz”
Comienza el año y los calçots toman de nuevo su protagonismo. La combinación de historia, sabor y convivencia ha convertido a este popular producto en un fenómeno culinario. La temporada de calçots está en pleno auge, lo que muchas personas conocen como cebolla tierna es uno de los productos más codiciados en Catalunya y también en la Comunidad Valenciana. Durante los meses de enero a abril, miles de personas pueden disfrutar de este manjar. Las previsiones nos indican que se espera que se superen los 18 millones de calçots que se consumieron años atrás.
Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX en la zona de Valls, Tarragona. Según los historiadores un agricultor llamado Chat de Benaiges, el cual optó por cambiar su almuerzo habitual, decidió asar unas cebollas alargadas de manera excesiva sobre una llama viva. Al notar que la capa exterior estaba quemada, extrajo dicha capa en vez de tirarla y descubrió un interior tierno, dulce y lleno de sabor.
Los calçots, no son únicamente una comida, son una tradición que reúne a familiares y amigos alrededor de la brasa, convirtiéndose en un evento social muy atractivo. En un mundo donde lo artesanal y lo auténtico son cada vez más valorados, los calçots representan un regreso a las raíces culinarias. Los consumidores buscan experiencias gastronómicas que combinen sabor, tradición y convivencia, y las calçotadas encajan perfectamente en esta tendencia.
En la comarca de la marina baja tenemos la suerte y el privilegio de contar con un lugar, el Camping Fonts de lÁlgar que, desde hace ya algunos años, adquirió la sana costumbre de ofrecernos estos calçots durante varios meses. Toda una suerte sin parangón, porque a eso hay que unirle el privilegiado lugar del que estamos hablando y del que lo vamos a seguir haciendo con quien lo gerencia, Carlos Botella.
Camping Fonts de l’Algar, en la sierra de Callosa d´En Sarriá, en el interior de la provincia de Alicante y a muy pocos kilómetros de Benidorm y la costa, es un camping muy acogedor, alejado de la rutina que conocemos y regentado por una familia y un equipo humano muy especial. Un perfecto híbrido entre montaña y costa. Se encuentra en el paraje natural de las Fuentes del Algar a los pies de la Sierra de Bérnia y a tan sólo 15 minutos de las playas de Altea. Decenas de encantadores pueblos rurales y costeros son los que rodean el Camping, consiguiendo con ello que sean una infinidad las posibles actividades alternativas. Cuenta con zonas de acampada para tiendas y caravanning. Parcelas amplias, con sombra y vistas a esas acogedoras sierras y montañas. Con opción de aparcar el coche justo al lado.