Asociaciones de Empresarios: “Benidorm ha sido, es y seguirá siendo un lugar de oportunidad para empresarios que vengan a sumar”
Estamos en un lugar recientemente inaugurado, DIVA IMPERIUM. Este dato, ya de por sí, debería ser de enorme satisfacción y lo es. Seguir contando la apertura de nuevos negocios en Benidorm es una señal de buena salud económica. Estamos además en pleno verano y, según hemos leído y escuchado, Benidorm vuelve a estar tocado por la varita mágica. No hablamos sólo de esa varita que el buen trabajo realizado durante años nos permite disfrutar de magníficas cifras de ocupación, sino de esas otras que, sin haberlas previsto, también nos benefician de vez en cuando. Les hablo del efecto refugio que este verano nos está beneficiando por culpa de esos conflictos bélicos que impiden disfrutar de otros destinos turísticos, y claro está, el dinero es miedoso y el tiempo limitado. El turista elige España y elige Benidorm porque sabe que es una apuesta segura.
Hasta ahí todo claro. Pero estamos ahora en una mesa de trabajo, la última de este programa especial, que nos rodea de esos profesionales que, además de atender sus obligaciones diarias, también tienen que estar con un ojo puesto en la evolución de sus colectivos y el devenir completo de la ciudad. Están aquí el presidente de los comerciantes, el de los hosteleros, el de los jóvenes empresarios, el del barrio donde nos encontramos ubicados y la presidenta de las mujeres empresarias, asociación de reciente creación. Con todos ellos vamos a repasar la realidad de Benidorm, tanto la que nos gusta escuchar como la otra, la menos amble, pero sobre la que estamos obligados a vigilar si no queremos perder el rumbo del éxito y el trabajo realizado.
Absentismo Laboral
La crisis del absentismo gana enteros para convertirse en el gran debate económico y laboral de nuestro tiempo, con permiso de las pensiones. Y no es para menos, ya que las ausencias al trabajo no han hecho más que crecer en los últimos años, especialmente con el repunte de las bajas médicas tras la pandemia. Y esto tiene un coste tanto para el Estado, que cubre los salarios de los trabajadores con prestaciones públicas, como para las empresas, que además de blindar los sueldos en muchos casos, asumen otros gastos derivados de las sustituciones. Teniendo en cuenta solo estos parámetros, la factura total del absentismo prácticamente duplica las estimaciones oficiales de más de 30.000 millones de euros. Pero si además se añaden otras variables, como la pérdida de productividad, el impacto real en la economía casi cuadruplica esa cifra.
El coste real del absentismo hasta cuadruplica la cifra oficial: oscila entre 60.000 y 129.000 millones, con Cataluña en cabeza del gasto. La tasa de ausencias al trabajo alcanzó en 2025 el 7,6% de las horas pactadas, nuevo máximo histórico.