Altea se convierte de nuevo en punto de encuentro europeo con el proyecto ‘Footprints’
Los días 27 y 28 de octubre, la Casa de Cultura de Altea acogía la visita de estudio del proyecto ‘Footprints’, financiado por la Iniciativa Urbana Europea (EUI) de la Unión Europea. Este proyecto está liderado por la ciudad italiana de Rávena y Altea participa como una de las 3 ciudades europeas elegidas para trasladar sus soluciones a su propio territorio, junto a Veszprém (Hungría) y Dubrovnik (Croacia).
“Estamos en el tercer encuentro internacional del proyecto y han venido a Altea todos los socios del mismo y estamos trabajando en los aspectos que afectan a la reducción de la huella de carbono en el municipio que hace el turismo para tener un turismo más sostenible. Hemos encontrado muchas cosas comunes entre los participantes y en las que están ya trabajando nuestro socios y de las que estamos tomando nota”. Explicaba el edil de Proyectos Europeos, Germán Manjón, al inicio de la primera jornada de trabajo del encuentro.
‘Footprints’ significa "huellas", y esa es la base del proyecto, que el turismo deje una huella más ligera, más sostenible. Menos coches, visitantes mejor repartidos y más calidad de vida para quienes viven aquí todo el año. Rávena lo está probando con nuevos puntos de movilidad, rutas a pie y en bicicleta y herramientas digitales para orientar a los visitantes. Altea observa, aprende y adapta lo que funciona a su realidad.
En el caso de Altea, el gran reto tiene nombre propio: las vías del tren que separan la ‘Altea de Dal’’ y la ‘Altea de Baix’ desde hace más de un siglo. Convertir esa barrera en un espacio que una, y no que divida, es el horizonte de la tranviarización, una línea de trabajo que el municipio ya impulsó a través del programa europeo URBACT y que ahora da un paso más con ‘Footprints’.
Al respecto de la tranviarización, Manjón apuntaba: “vamos a poner en valor todo lo que estamos haciendo nosotros desde el proyecto URBACT con la intención de solicitar una tranviarización a ambas partes del tren que tenga menos impacto y facilite la movilidad a las personas”.
La jornada inaugural contó con el alcalde, Diego Zaragozí, el concejal de Proyectos Europeos, Germán Manjón, el concejal de Urbanismo, José Orozco, y la concejala de Turismo, Xelo González. Alcaldía y 3 concejalías en la misma mesa, porque el proyecto toca a la vez urbanismo, movilidad, turismo y sostenibilidad.
También intervinieron Jordi Bataller, director de Invat·tur, y Esther Valero, de Turisme Comunitat Valenciana, que situaron el proyecto dentro de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes de la Comunitat Valenciana. Entre el público, junto a los socios europeos, estuvo el alumnado de Turismo del IES Bellaguarda: los profesionales que gestionarán el turismo de la Altea del futuro.
Por la tarde, el debate salió a la calle. Socios y expertos realizaron un paseo crítico por el entorno de las vías, ‘Altea de Dalt’ y la plaza de la Iglesia para detectar, sobre el terreno, problemas y oportunidades del futuro corredor verde y social.
La segunda jornada se dedicó a poner en común los avances de cada ciudad, fijar los próximos pasos y conocer el patrimonio de Altea.
Cuatro acciones piloto para Altea
Dentro de ‘Footprints’, Altea desarrollará 4 acciones de prueba:
1. Contar el problema. Sensibilizar a la ciudadanía sobre lo que supone hoy la vía para la movilidad, la seguridad y la convivencia.
2. Buscar soluciones. Identificar mejoras concretas para superar esa barrera y conectar mejor los barrios.
3. Sumar fuerzas. Coordinar los distintos proyectos europeos en los que participa Altea para que todos remen hacia el mismo modelo de municipio.
4. Datos al servicio de vecinos y visitantes. Mejorar una aplicación existente para conocer la afluencia en lugares como la plaza de la Iglesia y recomendar horarios, rutas y aparcamientos disuasorios.
Esos datos tendrán además otro uso: demostrar que el tren, hoy con una frecuencia de una hora aproximadamente, puede y debe tener más protagonismo en la movilidad de Altea y de la comarca.
La participación de Altea la coordina EuroAltea, la Oficina de Proyectos Europeos del Ayuntamiento. Su trabajo consiste en convertir convocatorias europeas en proyectos con impacto local: financiación, conocimiento y contactos con ciudades que comparten los mismos retos. ‘Footprints’ se suma así a la trayectoria de Altea en programas europeos tan diversos como URBACT, Erasmus+ o CERV: desarrollo urbano, medioambiente, juventud, educación y participación ciudadana.
Finalmente, el edil de área adelantaba que “los socios continuaremos trabajando en los próximos meses mediante reuniones en línea y sesiones de profundización”. Y recordaba que el proyecto ‘Footprints’ está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) a través de la Iniciativa Urbana Europea.