Agustín Almodóbar: “Con tanta politización resulta normal que se desmovilicen hasta las mujeres que dicen defender”
La escalada bélica en Oriente Medio ha introducido un nuevo factor de tensión en la industria turística global justo cuando el sector entra en la fase decisiva de reservas para Semana Santa y el verano. El impacto, por ahora, es limitado, pero hoteles, agencias y analistas coinciden en que el conflicto podría alterar algunos flujos turísticos internacionales y, paradójicamente, reforzar el atractivo de destinos percibidos como seguros, entre ellos España.
Los primeros efectos se han dejado notar en la aviación. El cierre parcial del espacio aéreo en varios países de la región ha complicado la conectividad en trayectos de largo radio. El conflicto ha coincidido además con la celebración del Mobile World Congress la semana pasada, uno de los mayores congresos tecnológicos del mundo, lo que ha provocado algunas cancelaciones de asistentes que debían llegar desde Asia.
Ese clima también se percibe en las agencias. La crisis llega en un momento clave porque muchos viajeros están acabando de decidir las vacaciones de Semana Santa y empezando a confirmar las de verano. Lo que se observa es sobre todo prudencia: Se detiene unos días la decisión de compra del viaje, no el deseo de viajar.