‘Mi casa en una maleta’, de Andrea Torres, gana el concurso Shortpitch 2026 de Skyline Benidorm Film Festival
El Skyline Benidorm Film Festival ha dado a conocer el palmarés del concurso Shortpitch 2026, una de las principales líneas de su área de industria PRISMA, en la que el certamen impulsa proyectos en desarrollo y acompaña su salto a producción.
El jurado ha otorgado el Premio Shortpitch 2026 al proyecto ‘Mi casa en una maleta’, dirigido por Andrea Torres y producido por Jarana Films, destacando “la visión esperanzadora con la que aborda la realidad de las personas que viven en el espectro autista, su narrativa poética y su capacidad de mostrar la ciudad de Benidorm desde la doble perspectiva de la liberación y el sosiego”.
Por su parte, la Mención Especial ha sido para ‘Kubalita’, de Sonia Bautista-Alarcón, producido por Gamera Studios, por “rescatar del olvido una historia silenciada que es un hito en el deporte español y poner rostro a las mujeres y sus luchas por la igualdad y la dignidad”.
Un premio que impulsa los proyectos hasta su producción
El Premio Shortpitch del Skyline Benidorm Film Festival no es únicamente un reconocimiento simbólico, sino un paquete integral de apoyo valorado en más de 23.000 euros en servicios profesionales, destinado a cubrir las distintas fases del desarrollo y producción de un cortometraje.
El proyecto ganador accede a un ecosistema de colaboraciones que incluye asesoría legal, servicios técnicos, postproducción, distribución, accesibilidad, sostenibilidad y acompañamiento profesional, configurando un impulso real para que el cortometraje pueda materializarse con garantías dentro del sector.
Este modelo se apoya en la implicación de empresas y entidades especializadas que forman parte activa del concurso, aportando no solo recursos, sino también conocimiento, red profesional y acompañamiento estratégico.
Entre estos agentes se encuentran distintas entidades que colaboran en la facilitación de los rodajes en la ciudad, contribuyendo a reforzar el vínculo entre los proyectos y el territorio.
No en vano, las bases del concurso establecen que los proyectos deben contemplar su rodaje en Benidorm, consolidando así un modelo en el que creación audiovisual e identidad local avanzan de la mano, convirtiendo la ciudad no solo en sede del festival, sino también en escenario de nuevas historias.
Del proyecto a la pantalla
Uno de los elementos que definen el modelo de Skyline es su capacidad para acompañar los proyectos más allá de su desarrollo, convirtiéndolos en películas que llegan al público.
En esta 10ª edición, el festival pone en valor ese recorrido con dos ejemplos claros:
‘Sold Out’, proyecto ganador del concurso Shortpitch 2024, se presenta este año ya como cortometraje terminado.
‘La hora escrita’, ganador del concurso Shortpitch 2025, forma parte de la Sección Oficial Nacional 2026.
Ambos cortometrajes han sido rodados en Benidorm, tal y como recogen las bases del concurso, reforzando el vínculo entre el festival, la creación audiovisual y el territorio.
Un espacio clave dentro de la industria
El concurso Shortpitch se consolida como una plataforma clave dentro del festival, en la que los proyectos finalistas se presentan ante profesionales del sector y optan a apoyo para su desarrollo y producción.
En esta edición, el certamen ha recibido 61 proyectos, confirmando el interés creciente de la industria por este espacio.
Los proyectos finalistas de 2026 han sido:
“¡Venga vamos!”, de María Mas Mengual
“El último hombre bala”, de Benecé Produccions SL
“Kubalita”, de Gamera Studios
“La muerte mientras tanto”, de José Santisteban
“Mi casa en una maleta”, de Andrea Torres Sánchez
“Miss camiseta mojada”, de Bisílaba SL
“No hay pingüinos en Benidorm”, de Komiki Films SL
“Trailer”, de La78 Films
Diez años de Skyline, ocho de impulso al talento
El Skyline Benidorm Film Festival celebra en 2026 su 10ª edición, consolidado como uno de los certámenes de referencia del cortometraje en España y como festival calificador para los Premios Goya.
En este contexto, el concurso Shortpitch cumple ocho años como una de las herramientas más sólidas del festival para impulsar nuevos proyectos y acompañar a cineastas en sus primeras fases de desarrollo.
La directora del festival, Beatriz Hernández, ha señalado que “cumplir diez años como festival y ocho como concurso Shortpitch nos permite ver con claridad el camino recorrido. Skyline ya no es solo un espacio de exhibición, es un lugar donde los proyectos empiezan a existir y encuentran las condiciones para desarrollarse”.
Hernández ha subrayado además que “Shortpitch representa muy bien lo que queremos ser como festival: un punto de encuentro entre talento, industria y territorio, donde las ideas no se quedan en el papel, sino que se convierten en películas reales”.
En la misma línea, ha destacado que “ver cómo proyectos que han pasado por el concurso llegan a rodarse en Benidorm y forman parte de la programación del festival es la mejor confirmación de que este modelo funciona y tiene impacto real en el sector”.